El presidente de EEUU, Barack Obama, reconoce que la economía ha comenzado a experimentar "indicios de esperanza", pero advierte que "aún no estamos fuera de peligro" y que 2009 será todavía un año "muy duro" para los estadounidenses. En un discurso en la Universidad de Georgetown, que ha sido adelantado parcialmente por la Casa Blanca, Obama da la bienvenida a los primeros signos de recuperación, aunque señala que "eso no significa que los tiempos duros se han acabado".