España es el tercer país europeo que más ha sufrido la reducción de créditos y el resto de los efectos de la crisis financiera originada en Estados Unidos y el segundo en creer que lo peor "está por llegar", según un informe de la multinacional aseguradora Atradius. El estudio, elaborado a raíz de encuestas en 14 países de Europa, América y Pacífico, revela que el 44% de las empresas españolas consultadas afirma haberse visto afectada por la crisis de crédito, tras las italianas y las británicas, donde el 58% y el 46%, respectivamente, asegura haber sentido el impacto.
Las empresas españolas figuran junto con las italianas y las mexicanas entre las que más han experimentado obstáculos en su capacidad de acceso a la financiación de la banca, lo que les ha obligado a extender los aplazamientos de pagos y endurecer las políticas de crédito a clientes. En este sentido, el 42% de las empresas españolas afirman haberse obligado a emprender este tipo de medidas, tras Italia (45%), Estados Unidos (50%) y México (52%). Según el estudio, existe una expectativa general de que, en los próximos doce meses, la crisis de crédito se dejará sentir de una manera mucho más significativa que en 2007. De hecho, sólo el 7% de las empresas españolas no prevé que se produzca una ralentización del crecimiento, el segundo peor registro de Europa tras Reino Unido. La mayor preocupación acerca del incremento de los impagos y el coste de capital de las empresas españolas se debe en parte a que "la economía se basa en gran medida en la edificación y la industria de la construcción, que se prevé que se ralentice en 2008", señala el informe. El seguro de crédito es, después del pago por adelantado o la solicitud de garantías, el sistema más utilizado por las empresas españolas para protegerse frente a estos riesgos. El 30% están aseguradas, frente al 20% que se registra a nivel global.