El rojo tiñe hoy los índices bursátiles del Viejo Continente, ya que los inversores han apostado por las ventas entre miedos inflacionistas y después de que las bolsas de Nueva York cerrasen con una nueva bajada por el temor a que se decreten nuevas subidas de intereses en un ambiente de una clara desaceleración económica. Además, las fuertes pérdidas de Tokio por cuarta sesión consecutiva también han colaborado a que la bajada del precio del crudo quede eclipsada, circunstancia que el mercado ignora hoy mientras espera a que el BCE muestre hacia dónde se moverá su política monetaria los próximos meses, explicaron los analistas consultados.