La economía española ha seguido debilitándose en el segundo trimestre del año y se encuentra inmersa en una "profunda desaceleración", según el último 'Boletín Estadístico' del Banco de España. De esta forma, es previsiblemente que la tasa de crecimiento al cierre del mes junio se situé por debajo del 2,7% del trimestre pasado. Así, la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez recuerda que ya en el primer trimestre del año se "acentuó" la desaceleración que la economía española había venido mostrando a lo largo de 2007, completando este periodo con un crecimiento del 2,7%, ocho décimas inferior a la cifra del último trimestre del ejercicio anterior.
De cara al segundo trimestre, el Banco de España espera un deterioro de gran parte de los indicadores. Del lado de la demanda, precisa que, de acuerdo con la información disponible hasta la fecha, es de esperar "una mayor desaceleración" de la inversión en construcción, así como una "pérdida de dinamismo" de la inversión en bienes de equipo. La nota positiva la pone el sector turismo, ya que, según el Banco de España, "los indicadores más recientes apuntan a un comportamiento posiblemente más positivo en el segundo trimestre". Por el lado de la oferta, el banco emisor confirma la "atonía" de la actividad industrial y una continuidad en la desaceleración observada en meses precedentes en el caso de los servicios de mercado. SIGUEN CAYENDO LOS CRÉDITOS A FAMILIAS Y EMPRESAS En este contexto, la entidad monetaria constata que el ritmo de avance de los créditos a familias y empresas se volvió a reducir en el mes de abril, coincidiendo con un "ligero repunte" de sus activos líquidos. De esta forma, prosigue, "en abril habría continuado la desaceleración de la deuda del sector privado no financiero, siendo este movimiento más pronunciado en el caso de las empresas". Por otro lado, el Boletín asegura que entre los meses de abril y mayo "se ha producido una cierta mejoría en la evolución de los mercados nacionales e internacionales". "Las cotizaciones se han recuperado moderadamente en las bolsas, al tiempo que disminuyó su volatilidad y los diferenciales crediticios han descendido", precisa. Con todo, señala que "los tipos de interés negociados en los mercados interbancarios se mantienen en cotas muy elevadas para el tono de las políticas monetarias actuales y previstas, lo que pone de manifiesto que las tensiones financieras persisten". Por último, el Banco de España constata que las rentabilidades negociadas en los mercados de deuda pública aumentaron durante abril y la parte transcurrida de mayo, tras los descensos de primer trimestre de 2008.