La crisis sin duda no ha terminado, puesto que "los compradores van a ser reticentes a invertir. Además, hasta que los inversionistas se sientan seguros de que los precios se han estabilizado, se mantendrán prudentes antes de financiar nuevos préstamos hipotecarios", explicó."A medida que los mercados reevalúen (los riesgos), no deberíamos sentirnos sorprendidos ni decepcionados si vemos que las instituciones financieras deprecian sus activos", agregó.