El banco británico Barclays anunció el lunes que ha mantenido negociaciones con varias partes sobre su negocio de fondos cotizados pero que no se ha tomado ninguna decisión sobre la venta de ningún negocio. El banco británico también confirmó que está en pleno diálogo con el Tesoro británico y la Autoridad de Servicios Financieros respecto a su potencial participación en el plan de protección de activos del Gobierno.
"Barclays toma nota de los comentarios de la prensa sobre la posible venta de iShares y confirma que ha mantenido negociaciones con varias partes potencialmente interesadas en el marco de su práctica de revisión regular de la cartera de negocios del grupo", indicó. "El consejo de Barclays no ha tomado ninguna decisión respecto a la venta de negocios".

Barclays ha pedido a JP Morgan Cazenove que venda su negocio de ETF porque desea fortalecer su balance, dijo una persona conocedora de la situación a The Wall Street Journal. La fuente agregó que iShares podría alcanzar un valor de 4.000 millones de libras.

Posibles compradores

Entre los posibles interesados estarían gestores de activos estadounidenses que podrían sentirse atraídos por los costos relativamente pequeños de las operaciones con esos vehículos de inversión que cotizan en Bolsa.

Pero precisamente esa ventaja de costos ha aumentado la demanda del producto y los inversores en Barclays podrían preguntarse si tiene sentido para el banco desprenderse ahora de un negocio en fase de crecimiento, comenta el diario.

El negocio de las ishares representa en torno a un 20% del billón de libras de activos (1.1 billones de euros) que gestiona la división de gestión de activos globales de Barclays.

Fuentes próximas a Barclays señalaron al periódico que la posible venta de esos fondos es, sin embargo, independiente de la eventual participación del banco en el plan de rescate del Gobierno de Gordon Brown.

El consejero delegado de Barclays, John Varley, se ha mostrado reacio a aceptar dinero del Gobierno con el argumento de que limitaría el margen de maniobra del banco y ha preferido recurrir con una ampliación de capital a fondos de inversión de Oriente medio.

Barclays está menos afectado por las hipotecas y los créditos tóxicos que rus rivales el Royal Bank of Scotland o el Lloyds Banking Group, que sí han recurrido al dinero público.

Pero, indica el periódico, con un ratio de capital core 3 del 6.7%, Barclays parece estar en este momento peor capitalizado que otros bancos.

Tras haber asegurado con ayuda del Gobierno sus balances, Lloys y RBS tendrán próximamente un ratio del 14.5 y 12.4%, respectivamente.

Barclays, que tiene hasta el 31 de marzo para decidir si recurre a la ayuda del Gobierno, dio a entender en febrero que podría aceptar participar en el plan de rescate del Gobierno.

El banco sometió entonces al ministerio británico de Finanzas tres carteras de créditos e hipotecas con un valor conjunto inferior a los 10.000 millones de libras (11.000 millones de euros).

El Gobierno británico insiste en examinar el balance general del banco y no sólo la parte que afecta a esos créditos como condición para prestarle apoyo.