Los principales índices de Wall Street inician la sesión con alzas, en un día en el que el tono de los mercados es inequívocamente mixto. De nuevo vuelven a emerger en el ánimo de los inversores los problemas a un recrudecimiento de los conflictos geopolíticos. Tanto el dólar como el petróleo comienzan la sesión con alzas.

Los principales índices de Estados Unidos han abierto la sesión con subidas. Así, el S&P 500 avanza un 0,07%, el Dow Jones suma un 0,05% y el Nasdaq repunta un 0,11%.

La posibilidad de que la nueva administración pueda iniciar una escalada de tensiones con Corea del Norte elevado el nivel de nervios entre los inversores. Por el momento se ha concretado en caídas en el índice Kospi de Corea del Sur, básicamente.

Solo dos días después de bombardear Siria, el gobierno estadounidense se ha fijado en una de las zonas más conflictivas del mundo, Corea del Norte.  La nueva administración ha enviado un portaviones y su flota hacia la zona “como medida para mantener su disposición y su presencia en el Pacífico”.

En este entorno, los precios del barril de petróleo siguen subiendo y el brent continúa por encima de la cota de 55 dólares el barril. No hay que olvidar que continúa la preocupación por el cierre de una zona petrolera en Libia y la guerra en Siria.

Unos problemas que se producen tras los decepcionantes datos de empleo en Estados Unidos conocidos el pasado viernes y que pueden comenzar alguna duda con respecto a la fortaleza del crecimiento en el país. Sobre todo por la tardanza de Donald Trump y su ejecutivo en poner en marcha la esperada reforma fiscal y el plan de inversiones en infraestructuras. Estos dos aspectos, básicamente, han sido los que han dado gasolina al rally de las bolsas desde el pasado mes de noviembre. 

Muy pendientes esta tarde del discurso de la presidenta de la Reserva Federal Janet Yellen, sobre todo por los detalles que pueda ofrecer sobre la agenda de normalización monetaria en el país –más tras los últimos datos conocidos-.

En Europa, la situación con respecto a Francia se relaja, sobre todo porque las últimas encuestas dan cada vez menos apoyo a la candidata populista y antieuropea, Marine Lepen. Esto ha provocado una caída en la prima de riesgo del país, aunque las bolsas del continente se mantienen prácticamente sin cambios.