El Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq suben al cierre ante una menor presión sobre el sector tecnológico tras los buenos resultados de Foxconn.
Coca-Cola es considerada uno de los “Reyes del Dividendo” gracias a sus aumentos regulares y alta rentabilidad, lo que la hace una buena inversión.
Wall Street retoma este lunes la actividad tras el festivo del Día de la Independencia con un comportamiento dispar en sus indicadores, en la búsqueda de nuevos máximos del Dow Jones y las nuevas subidas en el sector de los semiconductores. Los inversores centran ahora su atención en el inminente inicio de la temporada de resultados y la evolución del negocio de la inteligencia artificial.
Pfizer es una de las grandes biofarmacéuticas que ha tenido varios traspiés para entrar en el mercado de la pérdida de peso. Tras la adquisición de Metsera, el próximo paso podría ser la adquisición de Kailera Therapeutics.
Un nuevo documento de trabajo de economistas de Brookings y la Reserva Federal (FED) ha desmentido que la inteligencia artificial o IA reduciría el déficit estadounidense en 2,2 billones de dólares para 2036.
Con los semiconductores teniendo cada vez un papel más importante en el mercado, y con unos hiperescaladores que no se cansan de invertir en inteligencia artificial, el riesgo de burbuja no para de crecer.
Michael Burry, “The Big Short”, anunciaba en substack una posición corta sobre Caterpillar apostando contra la subida del 172% tras el auge de la inteligencia artificial o IA. Sin embargo Sergey Glinyanov, analista sénior de Freedom Broker, le ha descartado importancia citando que el motivo es equivocado.
El fabricante de chips que se beneficia de la venta de chips Trainium de Amazon es Marvell gracias a colaborar con la producción de los mencionados componentes.
Apple, el gigante fabricante del iPhone y otros dispositivos estrellas, siempre ha sido un valor a destacar. Pero la situación actual nos deja en una dicotomía: ¿comprar o vender acciones?
La tecnología domina en la bolsa estadounidense, con el sector de los semiconductores alcanzando un porcentaje jamás antes visto. Pero el riesgo de burbuja sigue ahí.