De las buenas a las malas inversiones hay un paso, sobre todo cuando entramos en un cambio de ciclo de mercado o hemos entrado en una valoraciones irracionales. Los inversores deben conocer el cambio de ciclo que estamos viviendo.
Apertura a la baja de Wall Street este viernes, con el Dow Jones y los grandes índices camino de completar su peor semana del año. Los inversores no logran sacudirse los temores que les han asaltado en los últimos días por la guerra comercial de Trump; y por si fuera poco, ven como el mercado laboral da algunos síntomas preocupantes sobre la salud de la economía.
Los resultados del cuarto trimestre fiscal 2024 de Marvell han decepcionado a los analistas a pesar de superar las estimaciones, cayendo su valor casi un 20% el pasado jueves.
Apple ha presentado su nuevo chip M3 Ultra, siendo el de mayor potencia según la firma y dando un impulso para la inteligencia artificial o IA generativa.
Alex Karp, CEO de Palantir, ha vendido 5 millones de dólares en acciones en las últimas dos semanas tras vender 2.000 millones de dólares en 2024.
Los números rojos se adueñan de la apertura de Wall Street, con el Dow Jones cayendo más de 300 puntos y cortando en seco el rebote de ayer. Las incertidumbres sobre la guerra comercial vuelven a pesar en el mercado, mientras que las acciones de chips caen hoy arrastradas por Marvell y el mercado laboral manda señales mixtas.
Mientras otras firmas de chips como Nvidia han ganado con la fiebre de la inteligencia artificial o IA, AMD ha quedado relegada del radar de los inversores con una caída del 44%. Los cuales se muestran negativos en torno a la firma.
Los fondos de cobertura revirtieron su sentimiento drásticamente a mediados de febrero en el sector Tecnológico de EE.UU.
La línea de chips Blackwell de Nvidia ha experimentado un gran crecimiento de ventas para el sector automotriz en el último año.
Warren Buffett, fundador de Berkshire Hathaway ha mantenido sus posiciones en American Express. Pero esa no es la razón por las cuales comprar American Express: una empresa vieja pero renovada, tiene una clientela adinerada y un dividendo creciente.