Dos bancos son los protagonistas en la jornada de hoy, cuyas evoluciones están siendo realmente buenas en el corto plazo permitiendo el ataque a resistencias de corto / medio plazo permitiendo pensar en una reanudación de la tendencia alcista de fondo.
Los índices americanos vuelven a zona de máximos históricos, después de la leve corrección que tuvieron ayer en horario europeo, que hizo que testaran los primeros niveles de soporte. Por el momento sin cambios en la tendencia alcista que siguen acumulando y con visos de dirigirse hacia los siguientes objetivos de corto plazo.
Señalar que observamos un elevado grado de probabilidad de que el objetivo teórico propuesto por primera vez el 3 de julio 2017 sea alcanzado a mediados de este año. Los patrones observamos en precio junto a las noticias relativas a la oferta y demanda de esta materia prima procedentes de la OPEP y de la Agencia Internacional de la Energía apoyan la consecución de dicho escenario alcista.
El futuro del Ibex-35 acumula varias jornadas en positivo, consolidando niveles por encima de los 10400, debido principalmente al buen comportamiento que están teniendo los bancos por su ponderación en el índice.
La cotización se encuentra en pleno giro al alza en el corto plazo, movimiento que le permite situarse a la altura de resistencias significativas que debe comenzar a superar para comenzar a creer que las compras buscan registrar un suelo de mercado con el que trabajar en el medio plazo.
Las dos compañías analizadas hoy tienen como denominador común un movimiento throwback, esto es, un movimiento de testeo de anteriores resistencias que, tras su superación, pasan a funcionar como soporte. El mantenimiento de estos soportes ha permitido un nuevo impulso al alza en la jornada de hoy, reforzando sus estructuras crecientes.
Sesión tranquila en los futuros europeos, con baja volatilidad y sin movimientos relevantes a estas horas, por lo que el escenario sigue invariable respecto a los últimos días.
Los comentarios sobre reducir la compra de bonos por parte del Banco Central de Japón, ha derivado en caídas de los principales pares de divisas, principalmente por la fortaleza del Yen.