“Prácticamente estamos oliendo el final de año en un periodo vacacional y no hemos tenido rally de final de año, casi que lo contrario”.

Hay muchas incógnitas de cara al próximo año: subidas de tipos en EEUU, cómo van a llegar, cuántas van a haber, si la mejora económica se va a consolidar, la caída de las materias primas… por ello, hay que mirar al 2016 ya y aparcar este año”.

El gran temor de Occidente es que la recesión asiática llegue aquí, pues la caída de las materias primas podría conllevar una ralentización aún mayor. Dábamos por finalizada la crisis con la subida de tipos de EEUU, pero no debemos darla por acabada, de hecho, creo que podríamos iniciar otra fase de la crisis”.
 
¿Hasta dónde podría seguir cayendo el petróleo? “incluso cuando se decía que el euro caería por debajo de la paridad, el petróleo no consiguió subir, por lo que es complicado poner un límite ahora. Lo que le sucede al crudo no es por una actuación de la OPEP, sino porque está cayendo todas las materias primas. Si se concreta que la desaceleración asiática llega a Europa y aborta la incipiente recuperación, probablemente el petróleo caiga más, incluso hacia 25-20 dólares por barril”.

El BCE y la Fed son los dos grandes actores. Su política monetaria no ha creado inflación y tampoco ha ayudado tanto a la recuperación, por lo que han venido intentando parar los efectos colaterales de una política que sólo ha creado burbujas. Creo que los Bancos Centrales están rezando porque no haya una desaceleración y tengan que deshacer sus políticas monetarias”.
 
Declaraciones a Radio Intereconomía