Samsung ha vuelto a ser protagonista en las últimas sesiones porque, por fin, ha encontrado una razón que explica por qué se incendiaban sus Galaxy Note 7, que obligaron a retirar del mercado este modelo el pasado año. En estas circunstancias cabe pensar que al fabricante de teléfonos coreano podría haberle ido mal el año pasado en bolsa, o peor que a su eterno rival, Apple. Pero, ¿ha sido así? ¿qué hay que esperar para este ejercicio?
 
En un mundo en el que las marcas actúan como símbolo de pertenencia a un grupo, incluso aportan status, los últimos años han estado muy marcados por la rivalidad entre Samsung y Apple en el terreno de los smartphones. 

El fabricante americano de la enseña de la manzana no pasa por su mejor momento en los mercados. Los inversores son cada vez más conscientes de que la compañía –la mayor cotizada del mundo con una capitalización de 630.000- necesita diversificar su fuente de ingresos. Los últimos datos muestran que la empresa genera casi un 70% de sus ventas solo con el iPhone. Por eso en los años en los que se aprecia que algunos modelos no terminan de encandilar a los clientes, su acción no lo pasa especialmente bien en bolsa.  En 2016 la compañía asistió a la primera caída de ventas de su teléfono inteligente y los críticos comienzan a reclamar emoción y novedades, un nuevo estilo Steve Jobs que traiga el futuro al presente en forma de un nuevo gadget rompedor.

El año pasado los ingresos de la empresa cayeron un 7% y su beneficio un 14%. Su reacción en los últimos trimestres a los malos datos ha sido responder con un aumento de su programa de recompra de acciones.

En los últimos doce meses, la acción de la compañía ha subido poco menos del 24% (26,7% con beneficios). Su archi rival coreana, Samsung, tuvo que enfrentarse el año pasado a un problema con la batería de su Galaxy Note y a pesar de todo su comportamiento en bolsa ha sido radicalmente mejor que el de su rival, al subir un 67% sin dividendos en doce meses.

apple samsung



La empresa se ha beneficiado se su amplio espectro de teléfonos, que van desde los más baratos a la gama más alta que compite de tú  a tú con Apple.

Esto le ha permitido ganar cuota de mercado en 2016. Según la consultora IDC, hasta el tercer trimestre del año pasado había aumentado su trozo de pastel, hasta vender el 21% de todos los smarphones del mundo.  Apple, sin embargo, había reducido su presencia desde el 18,7% hasta el 12,5% a finales de septiembre.

No siempre ha sido así, al menos en bolsa. La mayor similitud de las cotizaciones de las dos empresas es en un periodo de tres años. Si nos vamos más allá, desde la aparición de iPhone en el mercado, el comportamiento de Apple ha sido siempre mejor. Por ejemplo, en cinco años sube un 119% con dividendos frente al 82% de la coreana.

En 10 años la diferencia es abisma, al subir la compañía de la enseña de la manzana mordida un 942% (849% sin dividendos), frente al 225% de la coreana.

Diez años


Para este año, los expertos siguen viendo mejores perspectivas para Samsung, a la que el consenso otorga una recomendación de compra y un potencial del 17%. Para Apple, la recomendación es de mantener y el potencial de algo más del 11% desde el nivel actual en bolsa.

Precisamente este martes, los expertos de Barclays han rebajado la recomendación de Apple hasta neutral porque consideran que los inversores son demasiado optimistas con lo que el mercado llama “super ciclo” del iPhone 8, que se presentará este mismo año.  Con todo, afirman que se trata de una buena acción de cara al largo plazo.

Apple vs Samsung


Los Indicadores Premium sitúan a Apple en fase alcista, con una puntuación de 8 en una escala que va del 0 al 10. Por el momento Ei no dispone de indicadores para los valores asiáticos.

Indicadores Premium