En cualquier caso, estos productos lanzados en la segunda quincena de octubre incorporan una comisión de gestión fija por debajo del 1%, por debajo de la media del sector según la gestora que preside Julián Pascual. Buy and Hold hasta ahora estaba especializada en la gestión de tres sicavs: la ‘joya de la corona’ es su sicav de renta variable Rex Royal Blue, que consigue una rentabilidad en el año del 15,4% y una volatilidad del 8,3%.

Julián Pascual y el consejero delegado de la firma, Rafael Valera, han desgranado los pormenores de sus tres fondos y su nuevo plan de pensiones lanzado junto a la mutua de seguros Previsión Sanitaria Nacional (PSN). Con una estrategia basada en la inversión en valor a largo plazo y en pocas rotaciones de cartera, sus mayores exposiciones se encuentran en compañías oligopolísticas de la publicidad en Internet, como Facebook o Google y empresas castigadas ligadas al consumo, como LBrands, la matriz de firmas de moda como Victoria’s Secret o Henri Bendel, y Sports Direct.

En su cartera de renta variable el peso de España es cercano al 15%, con Vidrala como valor estrella nacional. En la documentación de la gestora apuntan que la empresa vasca especializada en la fabricación y venta de envases de vidrio se encuadra dentro de un sector oligopolístico, en las que sólo hay tres o cuatro por país, con ausencia de competencia ‘low cost’, con clientes minúsculos y muy fragmentados y en la que los fabricantes tienen gran poder de fijación de los precios.

La empresa gestionada por la familia Delclaux además compró en julio a la portuguesa Santos Barosa por 250 millones de euros. Una operación que para Buy and Hold supone un gran aumento del beneficio por acción para el próximo año, cuando se haya integrado el negocio en Vidrala. “Compramos Vidrala a 18 euros en 2013 y ahora cotiza en 78 euros. A pesar de la subida de la acción durante los últimos meses, las ventajas competitivas de la empresa junto a la reciente adquisición de Santos Barosa, hacen que nos siga pareciendo que su valoración sea aceptable”, explica Pascual.

Maisons du Monde es otra de las mayores exposiciones del fondo de renta variable. La compañía francesa dedicada a la fabricación y venta minorista de mobiliario se encuentra en plena fase de expansión internacional, con un negocio muy concentrado en el mercado de Europa occidental. Sus muebles tienen un precio más elevado que los de la gran compañía del sector del mueble como es Ikea, aunque con un diseño más exclusivo y además ha ido ganando terreno a las pequeñas empresas de su sector en Francia, que prácticamente han desaparecido, según comentan desde la gestora.

Aunque no rehuyen de los bancos, no creen que sea un sector fácil para invertir a largo plazo. “Unicaja es el banco español de mediana capitalización que más nos gusta y lo tenemos en cartera. Tiene una cobertura del 55% para sus activos tóxicos, está bien gestionado y sus valoraciones no son altas, de hecho cotiza a 0,6 veces su valor en libros”, comenta el presidente de Buy and Hold. “Jugar en BBVA y Santander es jugar a la banca mundial, con parte de su negocio en el extranjero y exposición a riesgos que no controlamos. Sólo compraríamos acciones de BBVA y Santander si estuviesen muy baratas, porque a la larga sus rentabilidades no son controlables”.

COMPRAN DEUDA CATALANA

En cuanto a su cartera de renta fija, destaca la exposición a la deuda catalana, que han incrementado en los últimos días de mayor tensión política en Cataluña. “Decidimos comprar bonos catalanes con el vencimiento más largo hasta 2041, con una rentabilidad del 6%, entre otras cosas porque tenemos claro que detrás de esos bonos siempre va a estar España”, indica Rafael Valera. Y añade: “En 2011 compramos deuda soberana española, porque confiábamos en que todo iba a ir bien”.

Al mismo tiempo que compraron bonos de la Generalitat de Cataluña, no se expusieron más a valores catalanes. “La bolsa española tampoco ha caído tanto en los días de mayor conflicto, caídas del 3% o el 4% no como sí pasó en 2008”, subraya Pascual. El Ibex 35 cerró octubre con una subida del 1,3% pese al desafío lanzado por la Generalitat, aunque ha perdido la pujanza del primer semestre del año donde llegó en mayo revalorizarse un 14%.

Entre los bonos corporativos con mayor importancia en su cartera de renta fija están los de OHL o Liberbank. “Compramos los bonos de la constructora cuando Moody’s rebajó su rating de B2 a B3. La compañía anunció desinversiones, un plan estratégico para sanear sus cuentas y nos los creímos”, apunta Valera. En cuanto al banco fruto de la unión de Caja Castilla-La Mancha, Cajastur, Caja de Extremadura y Caja Cantabria comentan que “no creemos que quiebre en el futuro, aunque si fuésemos accionistas no sabríamos si vamos a tener una rentabilidad positiva. Como acreedor sólo tienes que saber que la empresa no va a quebrar”.

Liberbank se encuentra en plena ampliación de capital con el objetivo de conseguir 500 millones de euros y antes de final de año confía en vender activos inmobiliarios por valor de más de 800 millones. El objetivo de la entidad es fortalecer su balance, ampliar las coberturas de sus activos tóxicos hasta el 50% e impulsar su plan de negocio.