Los expertos de de Morningstar afirman que la industria de la gestión alternativa es atractiva y muy desconocida para los inversores. La novedad y complejidad de esta industria ha mantenido durante algún tiempo a los clientes fuera de este tipo de firmas.
“En nuestra opinión los inversores no aprecian totalmente la calidad de estos negocios y la previsión de crecimiento de los mejores gestores alternativos, muchos de los cuales se han expandido mucho más allá de sus orígenes en los private equities” explican desde Morningstar en un reciente artículo.

Explican estos expertos que los gestores en inversiones alternativas suelen poner el dinero en activos no tradicionales a través de gestoras de pensiones, fundaciones y otro tipo de instituciones. Entre las principales firmas de la industria destacan, por ejemplo, nombres como Blackstone, Apollo o Carlyle.

Explican estos expertos que el interés en los productos de estas entidades ha crecido con el tiempo gracias a los fuertes rendimientos de la industria. “Y esperamos que continúe el crecimiento de la rentabilidad de los inversores que busquen inversiones alternativas”, ha dicho el autor de este artículo.

La inversión media de un fondo de capital riesgo suele durar alrededor de 10 años. El proceso se inicia con la identificación de un negocio de nicho y en un periodo que dura entre 12 y 24 meses se comienza el periodo de financiación, en el que estas firmas levantan el capital necesario entre inversores profesionales y grandes patrimonios. Para esto es imprescindible que los inversores confíen mucho en los gestores que llevan a cabo estas operaciones. Una vez que los inversores han entrado en el fondo, normalmente tendrán que aportar dinero cada vez que se le solicite.

Explican en Morningstar que los gestores suelen invertir dinero entre tres y cinco años. Cuando la empresa se ha estructurado correctamente, suele venderse o sacarse a bolsa. Los beneficios se reparten entonces entre los inversores.
También se puede invertir directamente en bolsa en alguna de estas gestoras que cotizan desde 2007. En la actualidad son públicas empresas como KKR, Apollo, Carlyle o Ares y aunque no participan en los beneficios de sus diferentes fondos, suelen recibir dinero por gestión y otros fees.

En los últimos cinco años, la mayor parte de ellas –salvo Carlyle- lo han hecho mejor que el S&P 500. En el caso de Blackstone, que es la que mejor se ha comportado, ha subido casi un 200% en este tiempo.

Gestión Alternativa


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