Siempre se presupone que va a ser un mes tranquilo, pero no suele ser así. El mes más vacacional del año se antoja como uno de los periodos más peligrosos del selectivo español. Muestra de ello fue el pasado año, donde debido a las dudas que llegaron desde China se dejó más de un 8% en su cotización.
 
Acabamos arrancar el mes de agosto. Mes que se presume más tranquilo por ser en el que más personas se toman vacaciones pero que tiene una contrapartida importante en el entorno bursátil. La historia demuestra que suele ser bastante convulso para los mercados. Si nos remontamos a los últimos veinte años lo que se puede observar con gran nitidez es que es el peor periodo del año para el mercado español.

Como contextualización las bolsas europeas, la española entre ellas, fueron golpeadas por el efecto Brexit en junio y reflotadas en julio con un rebote tras la tempestad. Por esa razón los inversores ahora mismo se encuentran en la búsqueda de lo que puede suceder. Postergando su decisión de invertir ahora o no. Atendiendo a todos los datos para atinar con el mejor instante para construir cartera.

Básicamente en esta serie histórica el Ibex 35 retrocede a una media del 1,2%, lo cual evidencia que suele ser el peor mes si se quieren tomar posiciones. Y es que solo hay cuatro meses que tienen un recorrido negativo según los datos estadísticos desde 1996: mayo, julio, agosto y septiembre. De todos ellos agosto es históricamente el peor y, aunque en muchas ocasiones baja el volumen, en muchas otras proporciona sustos mayúsculos como al que asistimos el pasado año.

De hecho la crisis que se vivió en China provocó que fuera el tercer peor mes de agosto de la historia en el índice de referencia del mercado español con una caída que llegó hasta el 8,2%. Este fuerte descenso, únicamente estaría seguido por el absoluto desplome de 1998 del 21,2%, y de la caída del 9,5% en el 2011, en plena crisis del euro en la Unión Europea.

Comportamiento histórico del Ibex 35 en el mes de agosto


En ocho ocasiones el Ibex 35 cerró el mes de julio en positivo, como ha ocurrido este año. En cinco de ellas al mes siguiente, en agosto, el índice de la bolsa española cerró en negativo, mientras que en las otras tres veces siguió la tendencia al alza. Se trata de un dato que no muestra apenas determinación, como si sucede en las ocasiones en las que el séptimo mes del año ha mostrado descensos, en el que el porcentaje de caídas al mes siguiente es más abultado.

En términos generales, se puede decir que agosto se encuentra enmarcado dentro del peor trimestre para el Ibex 35 de todo el ejercicio. Julio, agosto y septiembre son meses que suelen reflejar pérdidas en promedio. La media de los últimos veinte años para el mes de julio es del -0,1%, del -1,2% para agosto y del -0,1% en septiembre. Una negatividad que da la razón a la famosa máxima del sell in may and go away.

Por el contrario, más allá de hacer un enfoque al corto plazo, cabe también atender los movimientos futuros que realiza el selectivo español en el último trimestre del año, sobre todo para aquellos que miran los momentos de caídas con el fin de aprovechar revalorizaciones futuras que proporcionen rendimientos interesantes a sus inversiones.

En este sentido, lo que se deduce de los datos históricos recogidos por FactSet es que el último trimestre del año es el más interesante en cuanto a las subidas que se observan dentro del Ibex 35. Y es que en octubre muestra un avance medio del 2,3%, en noviembre suma de media un 1,7%, mientras que en el último mes del año, diciembre, el selectivo nacional avanza en promedio un 1,5%.

Comportamiento del Ibex 35 en el último trimestre del año


En definitiva, aglutinando todas estas cifras, que no señalan sino una tendencia media en las dos últimas décadas, lo que se puede señalar es que simplemente hay que tener cautela con la evolución que puede desempeñar el Ibex 35 en el corto plazo. Máxime con todas las incertidumbres que ya carga sobre sus espaldas el mercado español. Sobre todo desde los máximos que alcanzó en abril del pasado año.