Menos del 50% de los españoles ahorran para su jubilación. Pero llegados a  ese momento, multitud de personas se encuentran con un problema inesperado y es que se preguntan cómo deben actuar con las aportaciones que han ido realizando durante su vida en activo y en qué deben gastarlo a partir de ahora.

Durante los años en activo, la preocupación de los trabajadores es si pueden o no ahorrar dinero para obtener una mayor tranquilidad en el momento de la jubilación. Pero parece que en el momento en el que llega se encuentran con otro problema, cómo se deben administrar cuidadosamente esos ahorros.

Y es que, no hay que dejar a un lado que la esperanza de vida está aumentando año tras año. El INE (Instituto Nacional de Estadística) calcula que el porcentaje de mayores de 65 años en 2031 podría ser del 25.6%. Por lo tanto, es necesario una buena gestión de los ahorros ya que se necesitarán durante un periodo de tiempo más largo.

Cambios en los gastos durante la jubilación

Y es que, durante la jubilación, los ingresos y los gastos de una persona se modifican y, por norma general, no son los mismos. Además, llegados a ese momento, los gastos habituales puede que también se modifiquen.

No obstante se siguen teniendo ingresos y gastos, por lo que  es importante continuar manteniendo un nivel de ahorro. Por ello, es  conveniente seleccionar -en el caso de aquellos que son inversores- qué producto financiero escoger ya que es recomendable que el perfil del mismo sea lo más conservador posible.

De hecho, una de las recomendaciones más usuales es que se alejen de las inversiones más agresivas, especialmente si no son necesarias y no se necesita ese dinero.

Además, otro de los consejos de esta época es que no se aborden grandes proyectos profesionales que impliquen un gran desembolso de dinero o por ejemplo la adquisición de una vivienda.

 

 

Análisis de los recursos

En cualquier caso, cada persona es diferente así como el capital con el que cuenta por lo que todo gasto que se realice se debe llevar a cabo es un análisis de los recursos con los que se cuente y si la situación lo permite.

No obstante, no hay que sobreproteger el dinero ni tener miedo de usar una parte de él, aunque sea para actividades de ocio. Gran parte de las personas han tardado muchos años han tardado en construir ese capital por lo que a veces no quieren ‘echar a perder’ esos activos.

Además de esto, tal y como se explica desde BBVA es muy importante controlar la inflación ya que se trata de “un enemigo silencioso” que provoca que el dinero valga menos conforme avance el tiempo.

En definitiva, es habitual y lógica la preocupación de las personas que llegan a la jubilación por ver cómo gestionar sus ahorros a partir de ese momento. No obstante, el criterio más fácil y básico para no cometer errores es que los gastos no sean superiores a los ingresos.

De esta forma, una de las cosas se suelen hacer es adelantarse  a este momento, contratando instrumentos de ahorro privados para ir creando mayores ingresos a lo largo de un vida en activo.

Debido al delicado momento en el que se encuentran las pensiones públicas será una forma de disfrutar de los ahorros de la jubilación de forma tranquila y sin ningún sobresalto.