Si durante los últimos años algo le ha quedado claro a la sociedad es que nada es para siempre; y los planes de pensiones no son una excepción. Estos últimos son otro ejemplo más de que a lo largo de la vida -es posible y muy acertado- cambiar de idea y traspasar los ahorros a otro plan de pensiones que se adapte al momento y perfil en el que nos encontremos.

Una de las estrategias más habituales de los inversores es reducir el riesgo según se va acercando el momento de la jubilación, y por lo tanto, muchos optan por cambiar su plan de pensiones. De hecho, no hacerlo es uno de los errores más comunes de los ahorradores.

Tal y como explica la ley, se permite hacer cambios de estos instrumentos financieros sin coste alguno ni penalización fiscal. Además, es posible mover el dinero de un plan a otro dentro del mismo banco o si el inversor lo desea llevarlo a otra entidad.

No obstante, antes de iniciar el traspaso del plan de pensiones y firmar un nuevo contrato con otra entidad, debemos valorar algunos puntos importantes y estudiar las ventajas y los inconvenientes al migrar de gestora.

Por ejemplo, no sólo debemos valorar la rentabilidad a corto plazo ni el regalo promocional, sino que también deberemos sopesar la confianza que nos ofrezca la nueva entidad o el trato con la misma.

¿Qué condiciones ofrece?

Por su puesto, uno de los aspectos más importantes es analizar las condiciones del nuevo plan de pensiones. Una de las prácticas más usuales es la de ofrecer a los clientes una oferta difícil de rechazar, que, a la larga, no resulta tan rentable.

Un ejemplo de ello es que en un primer momento nos ofrezcan una gran rentabilidad, sin embargo, esta última estará vigente por poco tiempo.

Otro de los posibles problemas a la hora de contratar un plan de pensiones son las posibles ataduras –o permanencias- que puedan derivarse de la contratación del mismo al poder vincularlos de manera obligatoria con otros productos de la entidad que nos obliguen a permanecer sujetos a la entidad.

 

 

¡Cuidado con la letra pequeña!

Uno de los aspectos con los que se debe de tener mayor precaución en el caso de que se desee cambiar un plan de pensiones por otro es la permanencia del mismo. En ocasiones, las bonificaciones ofrecidas son muy atractivas, pero obligan a los inversores a ‘hipotecarse’ con la misma gestora durante años a través de otros productos.

En cualquier caso, la clave a la hora de escoger el mejor plan de pensiones – tanto para aquellas personas que se decidan invertir por primera vez por uno, así como para aquellos que quieran cambiarse-  debe de ser las comisiones del fondo así como sus rentabilidades.