La expansión económica sincronizada y sostenida en un contexto de rentabilidades reducidas crean un entorno favorable para la asunción de riesgos, en opinión de BlackRock.

La economía global gana fuelle, la Zona Euro mejora a pesar de una inflación en niveles reducidos. Mientras, las rentabilidades de los ‘activos seguros’ tradicionales, concretamente la deuda, se mantienen en mínimos.

El cóctel perfecto para los activos de riesgo según BlackRock. Y para los que temen los elevados precios de la renta variable y el gran recorrido que acumulan, la firma detalla: “El nivel estructuralmente inferior del crecimiento y los tipos de interés hace que comparar parámetros de valoración con niveles anteriores no sea una buena guía de cara al futuro”.

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Asimismo, responden a los que acusan al mercado de excesiva complacencia: “La volatilidad reducida es una característica normal de un contexto económico y financiero favorable, y no una señal de alerta”.

Todo ello, concluyen, “podría significar que la renta variable está más barata de lo que parece, por lo que los inversores podrían estar infraexpuestos al riesgo”.

Así las cosas, prefieren renta variable a renta fija. Y en Bolsa, optan por Europa, Japón y emergentes.

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“Creemos que existe margen para que la inversión basada en el factor dinamismo y el sector tecnológico sigan arrojando una rentabilidad superior, si bien esta tendencia podría revertirse. También nos gusta la inversión basada en el factor value y ciertos valores financieros”, afirman.

Finalmente, en lo que respecta a la deuda, eligen la corporativa frente a la pública. “En general, preferimos los bonos vinculados a la inflación frente a los nominales. También vemos oportunidades en ciertos títulos de deuda emergente”.

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