Entrevista realizada por Manuel López Torrents y Silvia Morcillo
Has vivido una etapa que muchos consideramos la época dorada del mercado de capitales en España: privatizaciones, capitalismo popular, entrada en el euro. Fuiste Investor Relations en compañías como Repsol o Enagás. ¿Cómo recuerdas aquellos años?
Con mucha ilusión. Tuve la enorme suerte de empezar a trabajar en el mundo corporativo y financiero cuando estábamos prácticamente en pañales. En Repsol hicimos la primera emisión de papel comercial de la historia de España, la primera emisión relevante de swaps de moneda entre el marco y la peseta. Era una época ilusionante porque sacar una empresa a bolsa se veía como una oportunidad para que todo el mundo ganara dinero y acompañara a la empresa en su éxito. No se veía el mercado de forma tan maniquea como ahora. Esa interacción con inversores fue lo que me llevó a dar un giro completo hacia el mundo financiero y los mercados. España, en aquel momento, era una oportunidad en todos los sentidos.
Hoy el panorama es muy distinto: no hay OPVs, los mercados europeos están secos y Europa parece perder competitividad. ¿Qué habría que hacer para reactivar los mercados de capitales?
El problema de mensajes como los informes Letta o Draghi es que empiezan con “hay que”. ¿Quién? ¿Cómo? El error es pensar que el problema se soluciona con más centralización y más dinero. Eso no funciona. El origen del problema es fiscal y regulatorio. Los desincentivos para que una startup salga a bolsa son brutales, tanto fiscales como normativos. No hay que reformar, hay que eliminar. Eliminar regulación. Una Unión Europea tan anquilosada no va a funcionar creando grupos que decidan desde arriba dónde invertir miles de millones.
En Estados Unidos se esperan OPVs ligadas a la inteligencia artificial. En este tema, China está cogiendo su trozo de pastel, Estados Unidos obviamente también pero ¿no está Europa perdiendo este tren?
No es un problema de talento. Muchas de esas OPVs se harán con talento europeo, pero fuera de Europa. Aquí existe un terror a la destrucción creativa, que es esencial en tecnología. No existe Apple sin productos fallidos. En Europa la regulación asfixia el proceso antes de que una empresa pueda llegar a ser algo. Netflix, tal y como nació, sería hoy imposible en Europa. Antes de ser un gigante era una empresa que enviaba DVDs por correo.
Volviendo a la macroeconomía, pese a la deuda creciente y las tensiones geopolíticas, la economía parece aguantar. ¿Está realmente fuerte o está dopada por deuda?
La deuda es creación de dinero y la creación de dinero artificial es inflación persistente. La inflación no es la subida de los precios, es la pérdida de poder adquisitivo de la moneda. La subida de precios es una consecuencia. Por eso es normal que se diga que la inflación baja, pero que la gente note que todo sigue subiendo, porque la inflación es acumulativa. Cada vez es más difícil llegar a fin de mes porque el salario se paga en una moneda que vale menos.
Se habla de un contrato social implícito que podría romperse. Algunos señalan a los llamados “tecnooligarcas”. ¿Cómo ves ese fenómeno?
El concepto de “tecnooligarcas” es insultante y no tiene sentido. Lo que está ocurriendo es que la tecnología está diluyendo la capacidad de los Estados de controlar la información. Eso molesta muchísimo. Hoy los ciudadanos son la prensa. Además, el sistema financiero se basaba en la idea de que la deuda soberana era el activo sin riesgo, y eso ha muerto. Desde 2022 tenemos evidencia de que no lo es. Por eso los bancos centrales compran más oro que deuda y los fondos de pensiones reducen renta fija.
Si hoy se construyera una cartera de inversión, ¿qué activos deberían tener peso?
Depende del horizonte y de la edad. Un inversor joven debe asumir más riesgo: más renta variable y criptoactivos. Un inversor mayor debe preservar capital. Pero en general hay que tener más renta variable en países desarrollados, una pequeña exposición a criptoactivos asumiendo que algunos irán a cero, y oro como activo descorrelacionado. El activo que realmente tiene más riesgo hoy es prestarle dinero a un gobierno.
La energía es clave para el futuro. ¿Qué errores está cometiendo Europa?
Europa tiene una política energética de PowerPoint. Se habla de renovables sin hablar de redes ni de respaldo. Necesitamos todo: nuclear, gas, solar, eólica e incluso carbón como backup. No es normal que se corte el suministro a la industria. La energía en Europa no es abundante, no es competitiva y no es segura. Hemos pasado de depender de Rusia a depender de Rusia y China, algo que solo puede lograr un burócrata europeo.
Aun así, las bolsas están en máximos. ¿Qué están obviando los inversores?
Los inversores son conscientes de los riesgos. Las bolsas suben porque hay mucho dinero yendo a activos escasos y porque la política real de gobiernos y bancos centrales es expansiva, aunque digan lo contrario. El exceso está en la deuda estatal. Cuando explota esa burbuja no lo hace con un crash, sino con estancamiento, inflación persistente y empobrecimiento de la clase media. Eso es exactamente lo que estamos viviendo.

