Sovereign Bancorp ha confirmado sus planes de recaudar 1.500 millones de dólares mediante la venta de acciones y notas subordinadas, con lo que se convierte en la última entidad financiera que recurre a ampliaciones de capital para sanear sus cuentas. El banco de Pensilvania no ha explicado en el comunicado las razones de esta venta de acciones por 1.000 millones y 500 millones en notas a tipos fijos. Sin embargo, The Wall Street Journal informó el viernes de que la ampliación de capital tendría como fin apuntalar su hoja de balance, mermada por el incremento de la morosidad. El periódico añade que un posible inversor es Banco Santander, que ya controla una participación del 24,4% en Sovereign.
Santander no tiene ningún motivo para actuar con rapidez, ya que si quiere aumentar su participación en Sovereign después del 31 de mayo, tendría que pagar al menos 40 dólares por acción en el marco de una provisión bajo los términos de su inversión de 2005. Lehman Brothers está siendo el colocador de la ampliación de capital. La necesidad de capital de Sovereign se produce después de una lucha de poderes hace varios años tras la cual Relational Investors, que ahora controla un 6,3% del banco, consiguió acceder al consejo de administración. Santander compró su participación en 2005, en medio de la batalla entre Sovereign y Relational, que estaba descontento con el precio de la acción de Sovereign. El dinero sirvió para que el banco de Filadelfia adquiriera una entidad crediticia neoyorquina y al mismo tiempo Santander accedió al lucrativo mercado bancario del noreste de Estados Unidos.