El Santander culmina con éxito la colocación de la emisión de 7.000 millones de euros de los Valores de la entidad, que se ha distribuido entre cerca de 129.000 inversores por un importe medio de inversión de unos 54.000 euros. Tras la adquisición de ABN Amro por el consorcio formado por Royal Bank of Scotland, Fortis y Banco Santander, los bonos, que se han emitido para su financiación, serán necesariamente convertibles en acciones del propio Banco. Los expertos consultados por Estrategias de Inversión creen que es un producto que no conlleva riesgo ya que, en términos de inversión –dicen- no hay excesivas diferencias entre los bonos y las acciones.
La entidad presidida por Emilio Botín culminó con éxito la colocación de la emisión de 7.000 millones de euros en bonos convertibles que tienen por objeto financiar parte de la compra de ABN Amro. Unos bonos, no obstante, que levantaron cierta polémica después de que el BBVA en una nota interna a sus oficinas advirtiese del riesgo que conllevaban estos cupones. Paula González Escalada, analista de Self Trade explica que “como cualquier bono convertible conlleva un riesgo, porque sino estaríamos hablando de un bono estándar corporativo en el cual se da una rentabilidad asegurada”. Esta experta matiza “de lo que se trata es de un bono que se convierte en una acción y que por tanto, lleva una fluctuación”. En todo caso, asegura la analista de Self Trade, “hay que tener en cuenta que los actuales riesgos del mercado y la coyuntura actual complican por un lado la financiación de la OPA de ABN Amro y por otro, quizás permitan al inversor en vez de entrar en un bono que nos da un 7 por ciento, entrar en una compañía que nos da unos dividendos del 7 por ciento". Una opinión que comparte Mariano Sancho, director de Renta Variable de Riva y García que explica, “no es que tengan o no tengan riesgo. Es un producto que comienza como un bono con un cupón interesante, pero que, a partir del primer año lo puedes convertir en acción y a partir de 5 años lo tienes obligatoriamente que convertir en acción. Esto va a ir muy vinculado al rendimiento de las acciones del Santander en cinco años. El cupón es muy interesante, aunque no es un producto exento de riesgo, pero el riesgo no se verá hasta que no se convierta en una acción”, matiza Mariano Sancho. Los bonos serán necesariamente convertibles en acciones del banco después de que se produzca la adquisición del banco holandés ABN Amro por el consorcio del que forma parte junto con Royal Bank of Scontland y Fortis. El Santander decidió elevar de 5.000 a 7.000 millones de euros esta emisión de bonos por la fuerte demanda entre sus clientes e inversores. De esta forma, el banco ha conseguido por esta vía un 40% más de financiación de la que tenía prevista en un primer momento. La remuneración de estos bonos es del 7,5% TAE (7,3% nominal) de interés el primer año y una retribución variable de Euribor más el 2,75% para los siguientes, mientras que la ecuación de canje ha quedado establecida en el 116%. Gonzalo Cantarela, Director de GC Gestión Privada opina que “en términos de inversión no hay prácticamente diferencias entre los bonos y las acciones. Con las mejoras que ha hecho el Santander en su emisión de convertibles, reduciendo el sobrepeso de canje –añade este experto- en un escenario de euribor invariable a tres meses y manteniendo un dividendo estable, es previsible que siga creciendo”. Por el contrario, Julián Coca, gestor de Inversis Banco se muestra algo menos receptivo, ya que considera que “si nos gusta el Santander, ¿por qué hay que esperar cinco años a que se hagan efectivos los bonos?”. Para el experto de Inversis Banco hay varios puntos negativos a destacar: “dentro de cinco años puede haber ampliaciones de capital que pueden diluir el propio valor de las acciones y además está referenciado al euribor, que está muy tenso con el riesgo de crédito”. Sin embargo –añade Coca- “es un banco con un negocio muy diversificado y muy aprovisionado ante la crisis de crédito”.