Merrill Lynch ha ajustado el valor de algunas inversiones en el tercer trimestre, reconociendo así que la compañía ha seguido perdiendo valor mientras siguen las turbulencias de los mercados de deuda. El banco afirma que se ha debilitado la demanda de varios productos, especialmente las inversiones ligadas al riesgo hipotecario. Además, el banco tiene compromisos para financiar adquisiciones y otros productos de crédito cuyo valor está disminuyendo. En un comunicado enviado a la SEC, Merrill dice que las condiciones siguen siendo complicadas.