Ante la escalada de los precios del petróleo y las materias primas, que están alimentando las presiones inflacionistas de China, el dólar podría seguir cayendo respecto al yuan. El gobierno chino parece dispuesto a mantener su política de fortalecimiento del yuan como instrumento para ajustar su enorme superávit comercial y frenar la inflación bajando el precio de las importaciones de materias primas, normalmente denominadas en dólares. La inflación, una preocupación cada vez mayor a nivel mundial, es un asunto vital en China, en especial después del repunte de la semana pasada de los precios del combustible a nivel nacional y de la noticia del lunes de que la industria siderúrgica china tendrá que pagar unos precios notablemente mayores por el mineral de hierro a sus proveedores australianos. China es un importador neto tanto de petróleo como de hierro.