La economía española sufrirá una contracción del 4,25% en 2009 y del 0,9% en 2010, año en el que el paro alcanzará al 19,6% de la población activa, la inflación se situará cerca de cero y el déficit público supondrá el 9,6% del PIB. Son las perspectivas que ha divulgado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Estas cifras son peores que las presentadas recientemente por el Gobierno, que augura para este año una contracción del 3,6% y del 0,3% en 2010 y una tasa de paro del 18,9% el próximo año, tras cerrar 2009 con un 17,9%.

En definitiva, el informe advierte de que el PIB seguirá contrayéndose por la falta de dinamismo de la inversión y el consumo, aunque el ritmo de la caída se atenuará a partir del segundo semestre de 2009.

Asimismo, la OCDE pronostica que el paro aumentará más lentamente, pero se situará probablemente alrededor del 20% en 2010 y la caída de la demanda interna, unido a la bajada en el precio del petróleo, llevará el déficit por cuenta corriente al 5,25% del PIB.

El documento de la organización con sede en París pone de relieve que la recesión se profundizó en España en el primer trimestre de 2009 y que la producción industrial bajó considerablemente, debido en parte al sector del automóvil, mientras la construcción de vivienda sigue ajustándose rápidamente al excedente de oferta con una caída de precios del 7%.

La pérdida de empleo se ha acelerado llevando la tasa de paro al 18% en el mes de abril, un desempleo especialmente marcado en los jóvenes sin cualificación, donde superó el 33%.

La inflación global es negativa por la bajada del precio del petróleo y la inflación subyacente se sitúa en torno a la media de la zona euro. Las últimas negociaciones colectivas hacen pensar que el descenso de la inflación subyacente debería beneficiarse de un menor crecimiento de los salarios en 2009. "Para el futuro, los indicadores de confianza han mejorado recientemente, pero continúan apuntando hacia una contracción", dice el texto.