La economía de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) registrará una contracción del 4,1% en 2009 y crecerá un 0,7% el próximo año, según las nuevas previsiones de la institución internacional, que suponen la primera revisión al alza de sus perspectivas en los dos últimos años.
La última edición del informe 'Perspectivas económicas' considera que la fase de contracción de la actividad pronto tocará fondo en los países de la OCDE tras una caída sin precedentes desde la II Guerra Mundial, aunque advierte de que la recuperación será "débil y frágil" durante años y las consecuencias económicas y sociales, duraderas.

En concreto, para el conjunto de la OCDE la previsión es pasar de una contracción del 4,1% este año a un crecimiento del 0,7% en 2010 con una tasa de paro del 8,5% este año y del 9,8% en 2010. En Estados Unidos la economía crecerá un 0,9% el año que viene despues de caer un 2,8% en 2009 y el paro se situará en el 10% dentro de doce meses.

Mientras, la eurozona tendrá un crecimiento cero y un nivel de desempleo del 12% el año que viene y cerrará el actual ejercicio con una caída del PIB del 4,8%.

A pesar de la revisión al alza de las perspectivas generales, en el caso de España la OCDE augura una contracción del PIB del 4,25% en 2009 y del 0,9% el próximo año, cuando el desempleo podría rondar el 20%.

NUEVAS TURBULENCIAS

Globalmente, las actuales 'Perspectivas Económicas' son las primeras en dos años que revisan al alza las anteriores previsiones de crecimiento y establecen que la situación no cambiará en los mercados financieros de aquí a finales de año para normalizarse a lo largo de 2010.

En cambio, el informe advierte de que no se pueden excluir nuevas turbulencias en el ámbito financiero y los mercados de obligaciones pueden reaccionar de manera negativa al fuerte aumento de la deuda pública.

Además, la recesión ha provocado un aumento pronunciado del paro, que se agravará antes de que la recuperación sea lo suficientemente fuerte como para invertir la tendencia. Mientras, la debilidad de los mercados de productos y del mercado laboral hará bajar la inflación, pero su efecto deflacionista será limitado.

SANEAR LAS CUENTAS PUBLICAS

La OCDE considera que en muchos países será necesario un gran esfuerzo de saneamiento de las cuentas públicas y vería bien que se anunciaran pronto estos programas, aunque estén subordinados a la evolución de la coyuntura, para que una vez que la recuperación se afiance se vuelva al equilibrio presupuestario para no comprometer el crecimiento a largo plazo. Además, habrá que reducir el gasto público que no apoye el crecimiento.

También advierte de que una parte del aumento del paro tendrá un caracter estructural y que el 'stock' de capital puede haberse reducido mucho por la crisis. Pese a todo, se necesitarán nuevas reformas para mantener a los parados en contacto con el mercado laboral y evitar toda forma de proteccionismo.