Parece ser que el banco Sabadell ya no se deja canalizar desde marzo de este año y la verdad es que desde entonces anda un poco distraído dándole vueltas al nivel de soporte/resistencia de los 1,63 euros. Ya hace poco más de un año se alcanzaba esa zona y se configuraba como resistencia, desde entonces ha estado adoptando el rol de soporte tras su reconquista en abril de 2017 y posteriormente, al volver a perderse, volvía a actuar como resistencia.

Y así ha estado ocurriendo en el último año provocando que las tendencias de medio plazo hayan quedado desplazadas por una lateralidad bastante acusada entre la zona del 1,5 euros inferior y los casi 1,9 superior. Demasiado tiempo como para que la media de largo plazo, identificada en el gráfico de color negro, no se haya percatado de lo que está ocurriendo y haya perdido toda su verticalidad y ahora amaga con generar un punto de inflexión a la baja que se puede consumar en breve si el banco Sabadell acaba perdiendo los mínimos de este mes.

Por lo tanto, aquí tenemos no solo una oportunidad de trading en el corto plazo sino también en el largo. Así que perder los 1,55 euros será el punto de salida de ambas estrategias bajistas. Para la del corto plazo podemos trabajar con un stop inicial en los 1,66 euros y un objetivo cuanto menos de los 1,52 euros mientras que para el largo plazo el stop inicial debe comenzar a colocarse ligeramente por encima de los máximos de este mes en los 1,73 euros con objetivo viable tras perder los 1,52 euros de continuar hacia los 1,30 euros.

¿Y qué hay de la posibilidad de que no baje?

Naturalmente, todo puede ocurrir. Así que ante la ruptura de los precios por encima de esos 1,73 euros buscaría movimiento ascendente hacia la zona de giro a lo largo del último año en los 1,88 euros.

Así que el mercado decida y me diga lo que debemos de hacer.