El presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick, ha restado importancia al informe recién publicado por su organización -en el que se reconoce que la economía china está sobrevalorada en un 40%- y asegura que ello en principio no tendrá consecuencias en la política del BM hacia Pekín. El informe, publicado ayer por el BM clasifica un total de 146 economías utilizando un sistema de Paridad de Poder adquisitivo y asegura que la economía china es un 40% menos fuerte de lo que se estima con otros baremos.
"No creo que haya que sacar conclusiones particulares en cuanto a políticas, únicamente esperamos que ayude al Gobierno chino a elaborar su propio trabajo para el desarrollo", destacó Zoellick en una rueda de prensa al término de su gira de cuatro días por China. El informe, publicado ayer, lunes, por el BM, clasifica a un total de 146 economías utilizando el sistema de Paridad de Poder Adquisitivo (comparando precios de similares productos en los distintos países), y asegura que la economía china es un 40% menos fuerte de lo que se estima con otros baremos. No obstante, en esta lista China figura en segundo lugar, cuando, en otras clasificaciones todavía no ocupa un puesto tan destacado (atendiendo a su PIB "sólo" es la cuarta economía mundial, y según su volumen comercial, la tercera). "El tamaño de las economías internacionalmente se mide a través de tasas de cambio de divisas, pero hay estadísticas complementarias", explicó Zoellick. Añadió que China estaba manejando para sus estadísticas precios de los años 80 como base, y los nuevos estudios de campo y cifras "son un proceso de evolución de los datos estadísticos propio de los países en desarrollo" en el que, en el caso chino, todavía podría haber posteriores ajustes, según Zoellick. El presidente del BM aprovechó para señalar que la institución internacional está colaborando con China para mejorar otras bases estadísticas, como las que miden la contaminación en el país asiático -uno de los mayores emisores de polución del mundo- o los estudios sobre energías "limpias" (bajas en consumo de carbono). Zoellick destacó en sus reuniones con el presidente chino, Hu Jintao, el primer ministro, Wen Jiabao, y otros líderes su deseo de aumentar la cooperación bilateral y trasladarla de proyectos de desarrollo económico a otros más sociales, como la reforma del sistema de pensiones, la educación o la energía. "Dado el foco (de Pekín) en el desarrollo armonioso, nuestro trabajo se está desplazando hacia la agenda social", señaló al respecto. Zoellick aprovechó para felicitar a China por su entrada, por primera vez, en la Asociación de Desarrollo Internacional, parte del BM y que recauda fondos para proveer créditos de desarrollo a los países más pobres, anunciada la semana pasada en Berlín. El presidente del BM recordó que China es el cuarto país del mundo que logra pasar de receptor a donante de estos créditos, algo que anteriormente consiguieron Corea del Sur, Turquía y Egipto.