El Banco Central Europeo (BCE) ha adjudicado hoy en la subasta semanal, a un tipo de interés mínimo del 4,21%, 348.607 millones de euros , más del doble de lo que había previsto que iba a ser necesario. Según la entidad, los bancos comerciales de la zona del euro han solicitado 377.148 millones de euros, cuando había calculado que las entidades necesitarían 180.500 millones de euros.
Las 390 entidades de crédito que han perticipado en la subasta pujaron por lograr el efectivo a un tipo de interés entre el 4 y el 4,45%. El tipo de interés medio al que el BCE ha adjudicado la liquidez fue del 4,21%. El vencimiento de esta operación se ha fijado para el 4 de enero del próximo año, una semana más de lo habitual. A comienzos de noviembre, el consejo de gobierno del banco europeo decidió prolongar una semana más el vencimiento de la operación de refinanciación ordinaria del 19 de diciembre, que hubiera vencido el 28 de diciembre. Por encima de lo previsto El BCE había previsto en un primer momento que los bancos comerciales necesitarían en esta operación 180.500 millones de euros (259.920 millones de dólares). La crisis de las hipotecas de alto riesgo estadounidenses ha creado desconfianza entre los institutos de crédito, que desde comienzos de agosto rehúsan prestarse dinero entre ellos, lo que ha disparado los tipos de interés en el mercado interbancario del euro. El BCE adjudica todos los martes la subasta semanal para la inyección de liquidez en la zona del euro, que es su operación principal de refinanciación. Al mismo tiempo, el BCE prestó ayer a los bancos comerciales de la zona del euro a la facilidad marginal de crédito del 5% 2.435 millones de euros (3.506 millones de dólares), el máximo de los últimos tres meses. Los bancos europeos devolverán hoy el efectivo que el BCE les prestó ayer. Actuación concerdada de Bancos Centrales Debido al aumento de las tensiones en los mercados de dinero, el BCE y la Reserva Federal estadounidense (Fed) ofrecerán conjuntamente un fondo de dólares a los bancos de contrapartida del Eurosistema. La incertidumbre actual en la economía por el impacto que podría tener la crisis crediticia llevó al BCE a dejar inalterado el precio del dinero en el 4% a comienzos de diciembre pese a las presiones inflacionistas de la zona del euro.