El Banco Popular asegura que no ha recibido en los últimos meses ningún acercamiento de otros grupos financieros, de cara a una adquisición. La entidad insiste en que, de haber sido así, el banco "no es un objetivo fácil para posibles compradores". Y no lo es, porque el Consejo de Administración representa aproximadamente un 40 por ciento del capital social, lo que supone un serio inconveniente a la hora de plantearse una posible oferta hostil.
A esas dificultades hay que añadir que cualquier entidad interesada debería acreditar una capacidad de gestión que garantice la mejora de los excelentes resultados y ratios del grupo. Apuesta por el crecimiento orgánico En cuanto a las posibles compras que pueda realizar el Popular, la entidad insiste en que su política de crecimiento es principalmente orgánica, aunque apostilla que "lógicamente" se "analizan todas las oportunidades de adquisición que puedan ser de interés para el grupo". Al margen de esas operaciones, en su intervención en la Junta el presidente de la entidad, Angel Ron, se ha mostrado confiado en la evolución natural de la entidad, aunque con "prudente optimismo". Y es que ha admitido que pueden aparecer dificultades en el sector financiero por la desaceleración inmobiliaria y por la menor demanda de crédito por el sector residencial. En todo caso, ha destacado que ya se han preparado para "la que parecía más que probable desaceleración del sector" y se han anticipado diversificando la estructura del negocio de crédito, de manera que las hipotecas han pasado de crecer más del 40 por ciento hace tres años al actual 16,2 por ciento, mientras que el negocio con empresas y no hipotecario crece casi al 21 por ciento. Orden del día de la junta Los accionistas han aprobado todos los puntos del orden del día, entre los que destaca el nombramiento de Helena Revoredo como primera consejera en la historia del Banco Popular, así como el de Nicolás Osuna. Además, se ha dado el visto bueno a la rebaja del número mínimo de acciones necesarias para asistir a la Junta, que ha quedado situado en 1.000 títulos -frente al uno por mil del capital actual- . Esto previsiblemente llevará a que en las próximas reuniones asista un mayor número de accionistas. Hoy apenas han llegado a la treintena.