En el conjunto de la zona euro, la balanza por cuenta corriente arrojó un saldo negativo de 49.200 millones de euros en el segundo trimestre, por debajo del déficit de 76.300 millones de hace un año.

Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) indicó que el déficit corriente de la eurozona en agosto fue de 1.300 millones de euros en términos ajustados como reflejo del saldo negativo de 7.200 en transferencias corrientes, así como del déficit de 1.800 millones de euros en ingresos, que fueron sólo parcialmente compensados por el superávit en bienes (6.000 millones de euros) y servicios (1.800 millones).

En los últimos doce meses, el déficit corriente de la zona euro alcanzó los 106.500 millones de euros, lo que representa alrededor del 1,2% del PIB de la eurozona, un 89,8% por encima del registrado hace un año.