El Congreso estadounidense, controlado por los demócratas, aprobó borradores de presupuesto que adoptan la agenda del presidente Barack Obama pero que aplazan muchas elecciones difíciles y dejan al Gobierno profundamente endeudado. Sin apoyo de los republicanos, la Cámara de Representantes y el Senado aprobaron versiones levemente diferentes, menos costosas de la propuesta por Obama de 3,55 billones de dólares para el año fiscal 2010, que comienza el 1 de octubre.
Se espera que una versión de compromiso tome forma durante las próximas semanas.

Obama, quien asumió en enero luego de ocho años de gobierno republicano, ha dicho que el presupuesto demócrata es crítico para echar a andar la economía estadounidense golpeada por la recesión y para financiar las reformas en el sistema de salud y la educación, además de la lucha contra el cambio climático, que espera sean aprobadas este año por el Congreso.

Obama, quien está de viaje por Europa, emitió un comunicado donde calificaba las votaciones como "un importante paso hacia la reconstrucción de nuestra economía en problemas". El vicepresidente Joe Biden, quien ejerce como presidente del Senado, presidió la votación de la Cámara alta.

Los demócratas de ambas cámaras rechazaron alternativas republicanas que se concentraban en reducir el importante déficit con grandes recortes al gasto social, pero que también ofrecían grandes exenciones impositivas a las corporaciones y los individuos.

"Los demócratas saben que esas políticas son el camino equivocado por el cual avanzar", dijo a los periodistas el líder de la mayoría de la Cámara baja, Steny Hoyer. "Nuestro presupuesto establece las bases para una recuperación sostenida, compartida y que crea trabajos", agregó.

Pero los republicanos han afirmado que el presupuesto demócrata sería una peligrosa expansión del Gobierno federal y que llevaría a impuestos innecesarios que sólo empeorarían la situación fiscal del país en el largo plazo.

"El plan demócrata para incrementar el gasto, para aumentar los impuestos, y para acrecentar la deuda no toma decisiones difíciles", dijo el líder de la minoría de la Cámara baja, John Boehner. "Es una mapa hacia el desastre", expresó.