El Banco de Japón (BoJ) ha mantenido su tipo de interés principal en el 0,50 por ciento, nivel en el que lleva desde el mes de febrero. La comisión de política monetaria del BoJ ha tomado la decisión por ocho votos contra uno. Los analistas no esperaban ningún cambio, un día después de que la Reserva Federal estadounidense (Fed) bajara su principal tasa medio punto porcentual al 4,75 por cineto. El Banco Central Europeo renunció a comienzos de mes a aumentar la suya. Estas decisiones de los bancos centrales buscan rebajar las inquietudes en los mercados derivadas de la crisis de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos. Japón se encuentra con un gobierno en funciones tras la dimisión la pasada semana del primer ministro Shinzo Abe, lo que hacía aún más imprevisible una alteración de las tasas. La economía japonesa, según los analistas, no necesita por el momento una política de ajuste monetario ya que no hay tensiones inflacionistas, sino al contrario.