El Banco de Inglaterra decidió hoy mantener por tercer mes consecutivo los tipos de interés del Reino Unido en el 5,75%, su mayor nivel en seis años, a pesar de los llamamientos a una rebaja para aumentar la confianza de los consumidores tras la crisis del Northern Rock. Los miembros del Comité de Política Monetaria (MPC, en inglés) concluyeron su reunión de dos días con el mantenimiento del precio del dinero, a pesar de la presión recibida después de la decisión de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos de recortar en medio punto porcentual la tasa de interés interbancaria.
A pesar de que los analistas de la "City", centro financiero de Londres, coincidieron en que los tipos seguirían hoy en el 5,75%, sostienen que podrían reducirse hasta un 5,5% el próximo mes. Según los expertos, los miembros del MPC dispondrán ahora de más tiempo para evaluar el impacto de la crisis crediticia en la confianza de los consumidores. El gobernador del banco de Inglaterra, Mervyn King, había indicado a mediados de septiembre que probablemente los tipos no aumentarían en el Reino Unido mientras continúe la crisis financiera, a lo que añadió que "podrían ajustarse rápidamente siempre que sea necesario", abriendo así las puertas a potenciales recortes si se agravase la crisis. A pesar de que muchos expertos creen que los políticos adoptarán la postura de "esperar y ver" cómo evoluciona la crisis crediticia global, algunos insisten en que el Banco de Inglaterra debería recortar los tipos para contrarrestar una esperada ralentización económica de aquí al próximo año. A favor de una rebaja del precio del dinero se posicionan también la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la consultora Ernst & Young, que insisten en la necesidad de que el Banco de Inglaterra dé un empujón a la economía y restaure su credibilidad y autoridad después de la crisis del Northern Rock. Según el economista de la Cámara de Comercio Británica David Kern, un recorte de los tipos hoy mismo hubiera estado "justificado" y habría servido para "restablecer la confianza". Aunque la inflación cayó en agosto otro 0,1% hasta situarse en el 1,8%, el último informe trimestral del Banco de Inglaterra sobre inflación recoge la necesidad de que los tipos de interés suban otra vez si se quiere mantener a largo plazo el incremento de precios en el nivel del 2%.