Tal y como se esperaba, el Consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha dejado inalterados los tipos de interés en la Eurozona en el 4 por ciento. Las señales de ralentización del crecimiento económico en la zona del euro y las tensiones que existen en el mercado de dinero hacían prever a los analistas este mantenimiento del precio del dinero en su nivel más alto desde hace seis años. Y es que la crisis hipotecaria estadounidense y la apreciación de la divisa europea frente al dólar podrían tener un impacto negativo sobre la economía de la zona del euro.
Pese a la existencia de presiones inflacionistas por el encarecimiento del petróleo, que también ha llegado a máximos, el BCE renuncia al incremento de las tasas anunciado a comienzos de agosto hasta que los mercados de crédito vuelvan a la normalidad. Desde diciembre de 2005, el banco europeo ha incrementado los tipos de interés en ocho ocasiones hasta el nivel actual. Previamente las tasas permanecieron en el 2 por ciento durante dos años y medio, desde junio de 2003. Los mercados financieros prestarán gran atención a los comentarios de Trichet sobre la economía del área y la situación de los mercados financieros, que ofrecerá en una rueda de prensa en Viena a partir de las 12.30 horas GMT.