El fabricante estadounidense de componentes para automóviles Delphi cerró el primer trimestre del año con unas pérdidas netas de 589 millones de dólares (382,5 millones de euros), lo que supone aumentar un 10,5% los 'números rojos' registrados en el mismo período de 2007, ha informado la compañía. La multinacional con sede en Troy ha precisado que sus resultados trimestrales se vieron afectados por una partida de 79 millones de dólares (51,3 millones de euros) asociada al proceso de reestructuración y por otra de 42 millones de dólares (27,3 millones de euros) relacionada con los programas de bajas. La cifra de negocio del grupo ascendió a 5.300 millones de dólares (3.442 millones de euros) entre los pasados meses de enero y marzo, lo que representa un descenso del 7% en comparación con el mismo período del ejercicio precedente.
Del importe total de la facturación, 3.600 millones de dólares (2.338 millones de euros) procedieron de clientes distintos al grupo General Motors, la antigua matriz de Delphi, que sigue diversificando su cartera. Los negocios no relacionados con General Motors generaron el 69% de la cifra de negocios en los tres primeros meses de 2008, frente al 62% del primer trimestre de 2007. Delphi admitió el pasado mes que saldrá más tarde de lo previsto de la situación de suspensión de pagos en que se encuentra desde octubre de 2005, después de que un consorcio inversor liderado por Appaloosa Management retirara su apoyo financiero al plan de reestructuración de la compañía. La corporación con sede en Troy (Michigan) había previsto salir de la suspensión de pagos a principios de abril, antes de que el consorcio liderado por Appaloosa retirara la inversión de 2.550 millones de dólares (1.614 millones de euros al cambio actual) que preveía inyectar en la compañía.