El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha confiado en que la reforma aprobada sobre el sistema laboral mejorará la situación de nuestro país en el “medio plazo”, aunque en declaraciones posteriores, ha matizado que ya de cara al cierre del primer trimestre de 2012, sus efectos serán “notables”. El titular económico del Gobierno ha vuelto a recordar la herencia dejada por el gobierno precedente que, según sus palabras, de haber aprobado las medidas necesarias habría ahorrado la destrucción de un millón de puestos de trabajo. 

En el Encuentro Financiero Internacional Bankia 2012, “Economía, innovación y futuro”, el titular de Economía ha asegurado que la situación del mercado laboral “es el principal elemento de vulnerabilidad de la economía española”, de ahí que requiera de “una reforma de envergadura como la aprobada por el Gobierno hace tres semanas. La reforma más profunda y sustancial de los últimos veinte años.”

De Guindos ha recordado la “inercia de la herencia” recibida por el anterior gobierno socialista y considera “a todas luces inaceptable la evolución de nuestro mercado laboral.” En este sentido, el ministro de Economía ha dividido en tres pilares la reforma económica emprendida por el gobierno, de los que uno de ellos es precisamente la reforma financiera y la laboral. “Es una reforma que fomenta la ampliabilidad de los trabajadores, impulsa la contratación indefinida, incentiva la flexibilidad interna a través de los incentivos adecuados. Se da prevalencia al convenio de empresa, se favorece la eficiencia en el mercado de trabajo”, afirma el ministro. Es por ello que se muestra confiado en que de cara al primer trimestre del año “se modere notablemente” el ritmo de destrucción de empleo y “a medio plazo” comiencen a verse los efectos de la misma sobre la economía.

En todo caso, las perspectivas siguen siendo desalentadoras. Según cálculos del Ministerio de Economía, 2012 cerrará con un 24,3% de desempleo, en datos de la Encuesta de Población Activa (EPA). De Guindos insiste asimismo en que si el anterior gobierno hubiera aprobado los cambios pertinentes, se podría haber “ahorrado” la destrucción de casi un millón de puestos de trabajo.