El regulador británico de la competencia ha concluido que el monopolio de BAA, propiedad del grupo español Ferrovial, sobre los aeropuertos del sureste inglés y Escocia perjudica los intereses de los pasajeros, por lo que podría proponer la venta de alguno de ellos, según publica Financial Times. De acuerdo con el rotativo, la Comisión de la Competencia (CC), que el pasado abril hizo un informe preliminar en las mismas líneas, se ha ratificado en sus conclusiones, que prevé anunciar, junto con posibles soluciones, en los próximos días. La Comisión dará a conocer entonces una propuesta para la reforma de la propiedad y la regulación de los aeropuertos, y se centrará en analizar la falta de rivales de BAA.
Algunas organizaciones empresariales y aerolíneas han reclamado que se rompa el monopolio de BAA para resolver problemas como los retrasos, las aglomeraciones y la falta de inversión en los principales aeropuertos británicos, que, en su opinión, amenaza la preeminencia de Londres como centro global. La CC anunció el pasado 22 de abril que considera que la propiedad de BAA de siete aeropuertos en el Reino Unido no beneficia a las aerolíneas ni a los pasajeros, por lo que podría obligarle en el futuro a vender alguno de ellos. BAA posee los aeropuertos de Heathrow, Stansted y Gatwick en Londres, el de Southampton en el sur de Inglaterra y los de Glasgow, Edimburgo y Aberdeen en Escocia. En ese primer informe, en el que no presentaba conclusiones definitivas, la CC señalaba que su análisis se basaba en los datos disponibles hasta el momento, e identificaba áreas en las que debía seguir investigando. El gestor aeroportuario británico, adquirido en el 2006 por Ferrovial, consideró sin fundamento esas críticas y dijo que "en algunos casos no están apoyadas en pruebas y en otros aceptan, sin ningún análisis de sus motivaciones comerciales, las críticas de las aerolíneas". BAA considera que la CC se equivoca al valorar que la propiedad única de los siete aeropuertos, especialmente los tres principales de Londres, afecta a la competencia de la oferta de servicios, y asegura que la hipotética venta de alguno de ellos no la incrementará. El gestor cree que la falta de competencia se debe a que los aeródromos, sobre todo los de Heathrow y Gatwick, operan al máximo de su capacidad -con lo que queda poco margen para la atracción de nuevos clientes-, por lo que aboga por la construcción de más pistas. Fuentes consultadas por el FT "ajenas a BAA o las aerolíneas" recuerdan que hay ciertos "remedios que escapan a las competencias de la Comisión", y recuerdan que, históricamente, ésta "ha sido muy pragmática". Para elaborar sus conclusiones sobre la reforma del sistema aeroportuario británico, que no se ha modificado desde que BAA fue privatizada hace más de dos décadas, la Comisión de Competencia ha consultado a otras empresas, incluidos gestores aeroportuarios rivales, para analizar diferentes modelos de propiedad, señala el periódico.