David Older lo tiene claro; a pesar de las altas valoraciones del sector de la tecnología en Wall Street hace una semana, la industria no está sumida en una burbuja.

La fuerte caída del sector de la tecnología durante la pasada semana generó mucho miedo entre los inversores. La posibilidad de que los valores directores del mercado en Estados Unidos estuvieran siendo vendidos con tanta alegría hizo que muchos expertos volvieran a hablar de burbuja, trayendo al recuerdo lo ocurrido hace 17 años, cuando en el año 2000 explotó lo que desde entonces se conoce como “la burbuja de las puntocom”.

Para el responsable de renta variable de la gestora Carmignac entre el año 2000 y ahora no hay similitudes. En su opinión, las subidas de estos valores en los últimos años están justificadas. En una reciente nota enviada a sus clientes, Older afirma que “el sector tecnológico ha sido uno de los grandes beneficiarios del contexto de escaso crecimiento de los últimos años. Los valores tecnológicos orientados al crecimiento cotizan con prima respecto del PER estimado del mercado. No obstante, ante el contexto de crecimiento mundial relativamente reducido y con unos modelos de negocio que se basan en la ruptura con los modelos tradicionales, creemos que estas valoraciones están justificadas”.

Nasdaq cinco años

 

Nasdaq cinco años

 

Fuente: Bloomberg

Afirma que al contrario que en el 2000, cuando muchos de las compañías que cotizaban en la bolsa no tenían negocios bien definidos,  ahora “los grandes actores del sector tecnológico son plataformas globales a «hiperescala» que arrojan un sólido crecimiento de forma constante. Además, las empresas están generando unos niveles elevados de efectivo, lo que les permite realizar grandes inversiones en su crecimiento futuro, tanto orgánico como a través de adquisiciones”.

Es cierto que gran parte de las grandes tecnológicas cotizan a múltiplos muy superiores al mercado, si se habla de  ratios PER (precio/ beneficio). Es el caso de Amazon, por ejemplo, que se mueve en niveles cercanos a las 200 veces. Es decir, se necesitaría el beneficio de 200 años para pagar la acción. Sin embargo, Older afirma que “en términos de valoración, si atendemos a la ratio PEG (PER/crecimiento), el sector informático sigue mostrando unos niveles relativamente interesantes”.

En su opinión, la caída producida hace una semana no es extraña, sobre todo tras la aceleración de la valoración de estos activos desde principios de año. “Sin embargo, la tendencia de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años resulta un indicador clave que debe tenerse en cuenta. Una drástica subida de los tipos podría perjudicar al sector”, afirma.

El director de renta variable de Carmignac afirma que el sector podría contar con catalizadores positivos a partir de ahora. “Esperamos que se produzca una aceleración en las fusiones y adquisiciones en el sector durante el segundo semestre de 2017. Es probable que un marco fiscal y regulatorio más favorable, junto con el fortalecimiento de la economía mundial, sea un catalizador de las fusiones y adquisiciones de gran envergadura. Tras el nombramiento de los responsables del Departamento de Justicia y la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) por parte de la Administración Trump, se espera que se apruebe la adquisición de Time Warner por parte de AT&T, lo que podría dar lugar a otras fusiones, como la que se especula entre Sprint y T-Mobile (que ocupan el tercer y cuarto puesto respectivamente en el sector de comunicación inalámbrica en EE. UU.). Esperamos que estas operaciones den lugar a otras”.

Posicionamiento de Carmignac en el sector tecnológico

Esta firma ha recogido beneficios realizando ventas parciales en Facebook, Amazon y Tencent. También han salido totalmente de Microsoft.

Por el contrario han incorporado a  ASML y NVIDIA. Opinan que estas dos empresas “cuentan con una posición óptima para sacar partido de las tendencias en auge del edge computing— y en la plataforma de productos de ocio interactivo Activision, que se beneficiará del pujante interés en los deportes electrónicos a escala mundial”.

 

TEcnológicas citadas por Carmignac

 

Señalan que “las firmas de software para empresas registran las valoraciones más elevadas del sector tecnológico, pero también las tasas de crecimiento más altas. Los inversores deben ser selectivos en este segmento, ya que cualquier indicio de ralentización en el crecimiento conlleva una marcada caída en las valoraciones”, aconsejan.

Por eso señalan que priorizan las empresas de software en la nube, como ServiceNow, que presentan un rendimiento estable en un enorme mercado potencial a escala mundial y la posibilidad de fusionarse con firmas de mayor envergadura del mismo segmento que desean impulsar su exposición a la nube. En este sentido destacan a Alphabet,Oracle y Microsoft