Eran las ocho de la mañana en la Puerta del Sol en Madrid. La céntrica plaza se desperezaba, aunque la estampa del viernes variaba con respecto a la de cualquier día laborable del año. En la puerta de la tienda de Apple en la ciudad unas 50 personas hacían cola en la calle. Sus empleados aplaudían a cada uno de los clientes que entraban. Todos esperaban para llevarse a casa el iPhone 8 o el iPhone 8 Plus.

Dos horas después, la cola de miembros de la secta de la manzana mordida se había reducido considerablemente, apenas quedaba una decena de personas y ya no se escuchaban aplausos. La imagen no se parecía a la de años anteriores, cuando las puertas de los comercios que vendían el teléfono parecían el inicio de un día de rebajas. Y es que la situación ha cambiado, y mucho para Apple.

Todos los expertos esperan que las ventas de iPhone 8 y 8 Plus no sean espectaculares. Quizá porque sus prestaciones no superan mucho a las del iPhone 7s. Además, los feligreses de Apple están esperando a que la compañía ponga en el mercado al nuevo iPhone X, mucho más caro, pero más innovador. Con lo que podría parecer que la empresa que preside Tim Cook se estuviera haciendo la competencia a ella misma. Las preventas, las reservas que se hacen de este teléfono, no han sido brillantes en algunas zonas como Asia.

Por si fuera poco, el nuevo reloj inteligente, el AppleWatch 3, está sufriendo problemas de conectividad.  La gran novedad de este dispositivo no era otra que poder ser independiente de su terminal telefónico  y la propia compañía ha reconocido los problemas.

El experto de BTIG, Walter Piecyk, explicaba hace unos días a Bloomberg que “mientras que los nuevos productos de la compañía generan normalmente buenas revisiones, esta vez se observa una fuerte falta de entusiasmo, algo único este año”. Hay que tener en cuenta que los expertos aún no han comenzado a probar el iPhone X.

Desde que el día 12 la empresa presentó sus nuevos dispositivos cae alrededor de un 5% en bolsa. El día 1 de este mismo mes había alcanzado sus máximos históricos, con una subida  de más de un 30% en el año. Es más, la empresa sufre su mayor caída en bolsa en la primera semana tras un lanzamiento. Y eso desde que Apple lanzó su primer teléfono en 2007.

Los analistas  fundamentales siguen apostando por Apple, con un 78% de las recomendaciones de Factset de compra. Sin embargo, los expertos no le dan mucho potencial al valor, que ahora cotiza en 153 dólares, por encima de su precio objetivo medio.

Tampoco ven perspectivas positivas los analistas técnicos  de Saxo Bank. En un informe titulado “¿Apple ya no es el líder de la manada?, su experto Kim Cramer Larsson, explica que “

Apple ha llevado a los índices de EE.UU. a nuevos máximos durante mucho tiempo, pero esta práctica ahora parece haber llegado a su fin. Los máximos recientes en el S&P 500, Dow Jones e incluso el Nasdaq no han sido debidos a nuevos máximos en Apple”.

Recuerda Larsson que “Apple registró el día 1 de septiembre sus máximos históricos mientras el RSI y el MACD indicaban divergencias. La acción de precios ha formado un patrón de cuña creciente (dos líneas azules de tendencia ascendente) que parece haberse roto con implicaciones bajistas”.

Desde un punto de vista técnico el experto indica que “Apple muestra tendencia bajista en el gráfico diario con mínimos y máximos más bajos. Será interesante ver si la acción puede romper de nuevo por encima o no. Si no, espere que los osos (bajistas) traten de cerrar la brecha de agosto. Si tienen éxito entonces, la zona de 150 dólares sería el próximo apoyo. Para que el cuadro bajista sea descartado, necesitaría un cierre por encima de 164”.

Apple análisis técnico

Los Indicadores Premium de Estrategias de Inversión, sin embargo, le dan una puntuación de 9 en una escala de diez que la sitúan, de facto, en una clara fase alcista.

Apple Ei