Tras uno de los peores comienzos, el S&P 500 repunta fuertemente, gracias a la tecnología. La inteligencia artificial mueve al mercado a su antojo.
El Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq suben al cierre del miércoles a pesar de las contradicciones entre EE.UU. e Irán sobre el memorando de paz.
Apertura al alza de Wall Street en la sesión de este miércoles. Los inversores aprovechan la tregua en los precios del petróleo para impulsar las compras. El Dow Jones se recupera del frenazo de ayer y busca nuevos máximos, mientras que S&P 500 y Nasdaq, que partían ya desde niveles récords, siguen sin encontrar techo aprovechando el tirón de Micron.
Ross Gerber, cofundador de Gerber Kawasaki, ha señalado que Tesla ha sido un inesperado beneficiado del conflicto en Medio Oriente, ya que el incremento en el precio de la gasolina impulsaría a la compra de vehículos eléctricos.
AMD presentaba para el primer trimestre un crecimiento de los ingresos del 38% interanual y esta demanda de productos podría seguir acelerándose gracias a los agentes de inteligencia artificial o IA.
El S&P 500 acumula 8 semanas al alza, con Nvidia liderando el cotarro. Eso sí, la confianza de los consumidores ha tomado el camino contrario... y no hay signos de mejora.
El Dow Jones cae al cierre del martes a pesar del optimismo de una solución en Medio Oriente tras las declaraciones de Donald Trump, aunque los ataques entre ambas naciones han continuado.
Los analistas de Wedbush han aclarado las dudas sobre Take-Two tras su presentación de resultados señalando que las previsiones presentadas son excesivamente conservadoras.
Avances en el comienzo de la sesión en los principales indicadores de Wall Street en lo que será la apertura de la semana bursátil en Estados Unidos tras la festividad de ayer. Una semana cargada de referencias macro en la que se abre un mundo diferente respecto de Europa. Con el desplome del crudo de referencia americano, del Oeste de Texas, el mercado visualiza la paz entre Estados Unidos e Irán más cerca.
El reciente repunte de los bonos del Tesoro de EE.UU. la semana pasada es una señal de que el mercado de bonos estadounidense está pidiendo tasas de interés más altas.