Una semana en el mercado y ya se ha convertido en todo un coloso, aunque con los analistas divididos sobre el futuro desempeño del valor y sus posibilidades. La novedad del espacio, algo nunca visto en el mercado, junto con las dudas sobre su deuda e ingresos para potenciar su futuro contrastan con la envergadura de la OPV, la mayor de la historia y el interés de los minoristas, arrinconados por el prorrateo que han comprado en masa en su primera semana de vida bursátil.
Target aprobaba su 55ª aumento consecutivo de dividendo en un 1.8% a 4.64 dólares por acción. A pesar de ser el menor incremento en 55 años, es un “Rey de Dividendo” para comprar en junio.
La Conferencia Mundial de Desarrolladores o WWDC suele ser un punto de impulso para las acciones de Apple, pero esta vez la presentación de su asistente Siri con inteligencia artificial no emociono al mercado. Ya que no trajo una revolución histórica.
Las megacaps tecnológicas pueden ver perjuicios en el enorme gasto en inteligencia artificial, y todo esto mientras el mercado bursátil de Estados Unidos nunca ha sido tan grande en relación con la economía.
El Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq suben al cierre del jueves tras la firma del memorando de un acuerdo de paz entre EE.UU. e Irán con entrada en vigor inmediata.
Apertura al alza de Wall Street en la última sesión de la semana. Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq rebotan tras el tropezón de ayer, provocado por las expectativas de tipos de la Fed. Hoy los inversores se olvidan de Warsh y prefieren centrarse en el acuerdo de paz entre EEUU e Irán, mientras Intel lidera la reacción de las acciones de chips.
Nvidia nos muestra un escenario dispar. A pesar de haber subido un 10% en lo que vamos del 2026, cotiza un 10% debajo de su máximo histórico. ¿Es momento de comprar acciones?
Julián Emanuel, estratega jefe de derivados de renta variable y cuantitativo de Evercore, ha señalado que el S&P 500 todavía podría alcanzar los 9.000 puntos debido a una serie de factores tradicionales.
Empresas como Anthropic u OpenAI han pasado de valer prácticamente cero a alcanzar valoraciones astronómicas. Este tipo de oportunidades ha estado reservado a fondos institucionales, empresas de venture capital, family offices y grandes patrimonios, pero ya es accesible a pequeños accionistas. La plataforma Akka permite estas compras no exentas de riesgo de liquidez.
El sector tecnológico es el claro protagonista en Wall Street, ejerciendo un dominio que va para largo. Y más con la irrupción de SpaceX.