A finales de noviembre de 2024, la capitalización total del mercado de criptomonedas alcanzó la impresionante cifra de 3,4 billones de dólares, lo que sitúa esta clase de activos entre las más voluminosas a escala mundial. Esta cifra supera la capitalización bursátil de los activos inmobiliarios cotizados (1,9 billones de dólares) y las materias primas en general (1 billón de dólares) y rivaliza con otras categorías bien establecidas, como la renta variable de pequeña capitalización de mercados emergentes (2,8 billones de dólares), los bonos de alto rendimiento (2,8 billones de dólares) y los bonos ligados a la inflación (2,6 billones de dólares).
Hablamos con Carlos de Andrés, Director de ventas en Iberia de WisdomTree sobre la oportunidad que hay en las inversiones mutitemáticas y el método de selección de la gestora de las mismas.
En nuestra opinión, invertir en compañías con beneficios predecibles es una buena forma de tratar de mitigar los riesgos asociados con el entusiasmo en torno a la IA. Creemos que las compañías que han desarrollado formas concretas de monetizar la IA utilizándola para mejorar sus negocios principales son una apuesta más segura que las de IA propiamente.
Nos acompaña Diego Fernández Elices, director general de inversiones de A&G Global Investors para hablarnos de su nueva propuesta, orientada al mercado institucional, basada en una selección de estrategias que comenzaron a desarrollar en 2018 y que cuenta ya con 1.400 millones de euros de activos bajo gestión.
La inteligencia artificial (IA) ya no es solo cosa de películas de ciencia ficción: está aquí, transformando industrias, mejorando nuestras vidas y redefiniendo lo posible. Desde diagnósticos médicos en tiempo récord hasta la optimización en la cadena de suministro, la IA está cambiando la forma en que vivimos y hacemos negocios. Dentro de este panorama, Allianz Global Artificial Intelligence se posiciona como un fondo de inversión diseñado para aprovechar el potencial de esta tecnología revolucionaria, combinando innovación, diversificación y un enfoque activo en la selección de empresas líderes.
¿Te acuerdas cuando pensábamos que en el 2000 los coches iban a volar y los robots vivirían con nosotros? Casi cinco lustros después, y aunque hemos visto algunas pruebas de vehículos sin conductor, nuestros coches siguen circulando por las carreteras y el único robot que vive en tu casa se llama “Conga”.
Las ciudades globales se han convertido en los grandes motores de la economía mundial. Son centros de actividad empresarial y polos de innovación que atraen talento, ideas y capitales de todos los rincones. No es una novedad que estas ciudades, que suelen ir a la cabeza en crecimiento e influencia, representen una inversión inmobiliaria excelente. Y aquí es donde entra el fondo Schroder ISF Global Cities, que permite a los inversores subirse a esta ola de crecimiento, enfocándose en bienes inmobiliarios de ciudades clave como Los Ángeles, Shanghái o Londres.
El oro volvió a marcar un nuevo máximo, superando los 2.668,90 USD/onza el 26 de septiembre de 2024. Parece que los planetas se alinearon durante el mes: 1. la Reserva Federal de EE. UU. (Fed) se unió a muchos otros bancos centrales con una bajada de tipos de interés; 2. el rendimiento de los bonos cayó bruscamente; 3. el dólar estadounidense se depreció a mínimos de 14 meses; 4. los riesgos geopolíticos siguen escalando, y 5. el Banco Popular de China puso en marcha un agresivo plan de estímulo monetario, con fuertes indicios de estímulo fiscal a seguir por parte del gobierno. Creemos que el oro tiene potencial para seguir subiendo en un entorno de recortes de tipos, ansiedad geopolítica y un fuerte sentimiento positivo de los inversores hacia el metal.
¿Cómo puede un fondo de sanidad infraponderar grandes farmacéuticas y biotecnológicas? Hablamos con Alex Gold, gestor del fondo Global Healthcare fund de Fidelity y cogestor del FF Global Demographics Fund sobre el estilo de inversión de un fondo que trata de no asumir riesgos especulativos invirtiendo en empresas de buena calidad e infraponderando al sector farmacéutico, cuyo comportamiento depende más de que un ensayo clínico tenga un buen final.
El problema de los grandes modelos de lenguaje (LLM, por sus siglas en inglés) es que para quien no sea ingeniero de software, puede resultar difícil entender el concepto. Esto se complica si, además, tenemos en cuenta que el desarrollo y la formación de los mayores LLM cuestan cientos de millones de dólares.