Los expertos de Merrill Lynch acaban de publicar una nota para sus clientes en la que explican las razones que justifican para algunos clientes los máximos históricos de las bolsas mundiales.
“Los mercados globales están en modo festivo, en zonas de máximos históricos. Suben alrededor de un 4% en 2015. El año nuevo ha sido especialmente benigno para las europeas, con el DAX un 14% arriba. Mientras tanto, la bolsa japonesa ha avanzado a máximos de 15 años y las emergentes se han recuperado de las caídas de diciembre. Dicho esto, las entradas de dinero indican un renovado apetito por el riesgo”, explican los analistas de la firma en el inicio de este informe.

Mercados desarrollados, subidas


Se preguntan en la firma si estos niveles de las bolsas reflejan salud económica, o simplemente se deben a la política acomodaticia de los bancos centrales. “A simple vista la ebullición actual no concuerda con el moderado crecimiento y el acercamiento a la normalización económica en Estados Unidos”, apuntan en la entidad.

En su opinión hay muchos argumentos que apoyan las subidas. Entre otras, la caída de los precios del petróleo, la desinflación, la mejora de los fundamentales de los mercados desarrollados, la divergencia de las políticas económicas del mundo, las recompras de las empresas y la expectativa de una reasignación de las carteras de los fondos de pensiones. Fuera de Estados Unidos, además, los movimientos de los mercados –dicen estos expertos- se deben al aumento de la liquidez.

Qué ha generado las subidas


Según los datos que usan en la entidad, los bajos tipos de interés han apoyado la evolución de las bolsas en los mercados desarrollados. Sin embargo en Estados Unidos ha tenido más importancia que en el resto de lugares del mundo. “El ejercicio sugiere que la transición desde la liquidez al crecimiento está teniendo lugar en Estados Unidos, pero no en el resto de las economías desarrolladas”, afirman.

“Sin embargo, mientras que en Estados Unidos la imagen de los beneficios ha empeorado ligeramente en los últimos meses –posiblemente debido al impacto de un dólar más fuerte- los fundamentales de su mercado sugieren que podría mantener estos niveles incluso a pesar de una subida de los tipos”, explican.

¿Qué puede pasar de ahora en adelante?

“Mirando adelante, los mercados desarrollados podrían obtener una menor ayuda de la rentabilidad de los bonos. Las divergencias siguen siendo parte del menú”, afirman. Por eso sus estrategas siguen siendo optimistas con respecto a las acciones japonesas que, además, se benefician de un petróleo más barato. Además, creen que en la bolsa nipona aumentarán las recompras y podría ser uno de los objetivos de los fondos de pensiones cuando comiencen a rotar sus carteras.

Para Europa, estos analistas esperan que los beneficios sigan moderados, y que los inversores se fijarán más en la rentabilidad que en el crecimiento. Para Estados Unidos prevén que continúe el mercado alista, aunque su subida podría ser menos vigorosa.

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