Una vez se ha conocido el resultado de los comicios autonómicos la rentabilidad de los bonos a 10 años de Cataluña se ha disparado sustancialmente.
Las bolsas han despertado esta mañana con ánimo de digerir los resultados que arrojaron las urnas en Cataluña. La mayoría independentista en escaños, pero no en votos, se podía antojar como complejo, aunque era el escenario más probable que manejaban los expertos y analistas financieros antes de que se produjera la cita electoral.

Por eso el Ibex 35, pese a mostrar gran volatilidad en los primeros compases, no ha evidenciado grandes descensos. La lectura de los comicios ha sido clara y el escenario más probable es el que se ha constatado. Sin embargo, eso no ha querido decir que los mercados no hayan mostrado una penalización.

La más severa ha sido con respecto al bono a 10 años catalán. Su rentabilidad ha escalado hasta el 4,23%, 20 puntos, con lo cual hace que el diferencial con respecto al español se distancie fuertemente, que sigue estable desde el cierre del viernes en el 2,03%. Recordemos que S&P ya había calificado a las notas catalanas como “bono basura” recientemente.

Según datos de Bloomberg, los inversores que tendrían una exposición más elevada a estos títulos serían Pimco, RBC y Nordea, aunque las posiciones son sólo de entre 48 millones y 81 millones.

Ése ha sido el mayor efecto sobre los mercados, aunque no ha sido el único. En el inicio de la cotización todas las compañías catalanas cotizadas dentro del Ibex 35, a excepción de Abertis, han comenzado la sesión en rojo. Los descensos han estado liderados porCaixabank, Sabadell, Grifols y FCC, que han llegado a retroceder más de un 1% en los primeros compases de la jornada, si bien luego han ido asimilando el chorro de noticias de ayer.



Así, desde un punto de vista económico, el impacto de estas elecciones dependerá de cómo se instrumentalice el gobierno porque al final“lo que más me enfada es que no ha habido ni un solo partido que haya hecho una propuesta concreta de atracción de capital, garantizar que aumenten las inversiones, en definitiva, hacer un entorno sencillo para el inversor. Estamos acudiendo a la fe para que las inversiones vayan a Cataluña cuando debería ser algo más fácil”, ha reconocido Daniel Lacalle, economista y gestor de fondos en Radio Intereconomia.

“¿Los grandes inversores estarán agazapados? Evidentemente”, ha añadido. Cuando hablamos de inversión, “parece que los inversores están obligados a venir a España pero ¿qué haría usted? ¿Pondría cientos de millones en una economía desfragmentada? Eso es lo que nos tenemos que plantear”, ha destacado.

Asimismo, según Barclays las elecciones de Cataluña mostraron que los partidos independentistas “ganaron la mayoría absoluta de escaños y aunque la probabilidad de que la independencia ha aumentado, todavía no vemos la independencia como el resultado más probable”.

Según la entidad financiera británica los mercados no han percibido el riesgo de independencia como muy probable. “A medida que los resultados han sido en gran parte como se esperaban (ligeramente mejor para los partidos independentistas), no esperamos una reacción del mercado muy negativa a los resultados de las elecciones”, concluyen en su análisis.