Los datos son muy explícitos, según el informe que acaba de presentar Julius Baer en las que se analiza la evolución de la riqueza en el viejo continente, con el objetivo de explicitar cuáles son los restos de los grandes patrimonios europeos.

Mientras que el BCE saca todo el arsenal que le permite la política monetaria para incentivar el crédito, mejorar el crecimiento y erradicar el problema de la baja inflación, conocemos datos que en estas circunstancias sorprenden, y mucho. El BCE se ciñe al guión: comprará deuda privada durante los próximos dos años

Los ciudadanos europeos no somos más pobres que antes, todo lo contrario. De acuerdo con este informe que publica Julius Baer, “en 2013 la riqueza europea superó los niveles anteriores a la crisis y marcó un nuevo máximo histórico en 56 billones de euros, un 1,7% más que el año anterior”.

Sin embargo, no sorprende a nadie el hecho de que esta multiplicación del dinero desde el estallido de la crisis financiera en 2007 no haya sido uniforme. Así, mientras que Suiza y Alemania han incrementado su riqueza neta, los ciudadanos españoles somos ahora un 28% menos ricos. En Grecia, por ejemplo, la riqueza ha disminuido en un 23%. “Lo que equivale a una reducción de la riqueza en manos privadas de 1,4 billones y 169.000 millones de euros, respectivamente, en términos absolutos”, explican en la gestora de fondos.

En concreto, “el informe también pone de relieve que más de dos tercios de la riqueza europea se encuentran en los grandes países del núcleo europeo, como Alemania, el Reino Unido, Francia e Italia”, apuntan en la entidad. El país con un mayor número de ricos es Alemania, con 1,4 millones de hogares.

Si se mide la riqueza media por adulto en Europa el dato es más que significativo. En Luxemburgo, la riqueza media es de 432.000 euros, o de 394.600 en Suiza. En España la riqueza media es de 92.300 euros y en Grecia de 58.900 euros.

Y es que la desigualdad es lo más homogéneo de este informe. Sólo un dato, “de media el 10% más rico de los hogares europeos posee más de la mitad de la riqueza del continente, mientras que la mitad con menos riqueza posee menos del 10% de la riqueza total europea”, aseguran en este informe.

Esto ocurre, según el informe porque “la concentración de la riqueza vuelve a aumentar en Europa, después de que buena parte de la riqueza europea quedara destruida en el s. XX por las dos Guerras Mundiales y la Gran Depresión de 1929".

Para Robert Ruttmann, uno de los coautores del informe, “en la medida en que las rentabilidades sobre el capital superen las tasas de crecimiento económico en Europa, las familias europeas con grandes capitales van a conseguir una porción mayor del pastel de la riqueza europea, que crece de forma constante”.

Así, el europeo más rico en estos momentos, es el presidente de Inditex, el español Amancio Ortega, con una fortuna valorada en 48.800 millones de euros. Le sigue el presidente de Ikea, Ingvar Kamprad, con un patrimonio valorado en 34.300 millones de dólares.

Sandra Ortega Mera, la hija del presidente de Inditex es la séptima mujer más rica del mundo, con una fortuna de 5.300 millones de dólares.

Los más ricos de Europa