
En este primer gráfico, pongo las vacantes de empleo sin cubrir y el número de personas desempleadas en Estados Unidos. En principio, nada reseñable, salvo que desde 2017 no vemos esta compresión del mercado (Covid aparte). No pasa absolutamente nada. Simplemente es un dato que no debería ser preocupante, pero está bien tenerlo en el radar.
Si las personas desempleadas siguen creciendo y las vacantes lo hacen a un menor ritmo, podemos encontrarnos con un mercado laboral que empieza a estar saturado y con mayores dificultades para encontrar empleo. No es para sacar conclusiones definitivas, pero parece lógico que, en este escenario posible, las tasas de desempleo serían crecientes. Más personas desempleadas y menores oportunidades. No pasa nada, insisto, pero conviene mantener el dato monitorizado con el rabillo del ojo.

Fuente: Carlos Arenas Laorga
Y hay otro gráfico que creo que cobra sentido uniéndolo al anterior. Me refiero a las personas que abandonan su empleo de forma voluntaria. Dejar tu trabajo por elección es un síntoma de salud de la economía. Los motivos son variados: puedes escoger mejores oportunidades, hay mayor emprendimiento, te llueven las ofertas, te ha tocado la lotería… En general parecen buenos síntomas. Y así es. Por eso, cuanto mayor sea el porcentaje de personas que abandonan de forma voluntaria su trabajo, mayor síntoma de salud (y digo síntoma, no es algo definitivo) del mercado laboral.
Pues bien, desde el primer trimestre de 2022, este porcentaje viene disminuyendo de forma bastante acelerada. Es más, hemos llegado a pasar de estar a 1 punto por encima de la media histórica, a estar por debajo.

Fuente: Carlos Arenas Laorga
El porcentaje de trabajadores en EE.UU. que abandonan su empleo de forma voluntaria está en mínimos desde diciembre de 2014 (con excepción de la pandemia). Insisto en que no es preocupante, pero no deja de picarme un poco... Sobre todo si vemos que estas caídas son sintomáticas en el pasado con la crisis de las punto com y la gran crisis financiera.
Aunque insisto en que no es para sacar conclusiones, creo que esto hay que seguirlo de cerca, porque puede ser un importante dato para la Reserva Federal de cara a próximas decisiones. Aunque el dato en sí mismo no es crucial, sí lo pueden ser sus consecuencias. De hecho, si ese empleo resulta ser más débil de lo que parece, la Fed podría verse forzada a adelantar las bajadas de tipos… o, al menos, suavizar su tono.
A su vez, esto tiene consecuencias en los bonos, en la renta variable, en la asignación de activos, etc.
No es un artículo para sembrar alarmismo. Ni mucho menos. Ni tampoco para decir que la Fed va a bajar tipos. Es más, el mercado laboral estadounidense sigue siendo la envidia de medio mundo. Pero tampoco es que estemos para echar las campanas al vuelo.
No es el fin del mundo, pero quizás sea el principio de un ajuste. Y como inversores -y no me cansaré de repetirlo-, nuestro trabajo no es predecir el futuro, sino estar preparados para él.

