Su artículo es muy claro desde el principio. “Las estrategias de preservación del patrimonio han fallado históricamente por varios motivos. O por no tomar el riesgo suficiente o por tomar demasiado en un área en concreto. La solución es balancear los riesgos adoptados en los diferentes escenarios económicos por los que atraviesa una cartera”.


Para el experto la clave la dio hace años Warren Buffett cuando dijo que la regla número 1 es la de no perder dinero y la segunda es nunca olvidar la primera.

Recuerda el columnista que las rentabilidades negativas erosionan la riqueza y que una vez que esto ocurre es muy difícil volver a recuperarla. Por eso explica que una adecuada estrategia de preservación del patrimonio debe seguir cuatro reglas:

1- Mantener el poder de compra de nuestra riqueza
2- Mantener la riqueza durante al menos un periodo de cinco años
3- Generar rentabilidades consistentes con el largo plazo
4- Proveer de retornos estables que permiten retirar algo de capital sin impactar la rentabilidad en el largo plazo.

Apunta Kneafsey que no hay ninguna fórmula exenta de riesgo que nos permita cumplir con los cuatro requisitos anteriores. Es decir, olvídense, si lo que buscan son activos seguros. ¡No existen!

“En lugar de buscar alternativas exentas de riesgo debemos buscar un mix de riesgo adecuado que nos permita cubrirnos contra la inflación a la vez que añadimos otros activos que nos prorporcionen oportunidades de crecimiento”.

- Mercado monetario y bonos del estado: son poco volátiles pero suelen fallar en su intento de mantener el poder de compra de la riqueza, ya que están muy expuestos al riesgo de los tipos.

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Ciclo de Clases Magistrales
Bonos ligados a la inflación, oro y otras materias primas: El primero de estos vehículos suele proteger del riesgo de la inflación, pero cerca de su vencimiento los precios suelen variar. En cuanto al oro, el experto dice que aunque suele ser un activo interesante corre el riesgo de moverse en rango por periodos de tiempo muy largos. Recuerda que el precio del metal precioso cayó por debajo de los 500 dólares en 1981 y no volvió a subir en 24 años.

- Renta variable: Recuerda el experto que aunque es menos volátil que las materias primas su rentabilidad no es muy consistente. Dice que en los últimos 65 años las subidas han sido impresionantes, sobre todo si miramos al S&P 500. Sin embargo , apunta que en los últimos 15 años dos recesiones han contribuido a una rentabilidad anual media de apenas un 1,6%.

La solución de este experto pasa por un mix de todos estos activos.

SP a largo plazo

Fuente: Yahoo! Finance



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