Después de las agitadas sesiones que nos han brindado los mercados financieros en los últimos días de 2015 y en los primeros de 2016, es el momento de revisar estrategias, cara a lo que queda de ejercicio.
 
 

Quizás, el asunto que más ha vuelto a llamar la atención ha sido China y la posible ralentización de su economía. Mi compañero Antonio Castelo ya se refirió al gigante asiático en un artículo publicado en estas mismas páginas el pasado 11 de noviembre. Obviamente, la ralentización de la economía China es una realidad, y aunque no es bueno sobredimensionar la situación y extraer conclusiones precipitadas, si es cierto que, situaciones como las que se han dado en verano de 2015 o estas últimas semanas, volverán a repetirse puntualmente a lo largo de 2016.

Tampoco hay que olvidar que - muy ligados a los problemas en China - tenemos la fuerte caída de los precios de las commodities, especialmente del petróleo, algo que puede perjudicar a las economías de algunos países emergentes productores de algunas de ellas, (evidentemente a la propia China no le viene nada mal que baje el petróleo). Y desde luego también hay que tener en cuenta las crisis geopolíticas en zonas ya de por si “calientes”, de las que las disputas entre Irán y Arabia Saudí son un claro ejemplo.

Sin embargo pensamos que el principal foco de atención para los inversores va a estar en las decisiones que durante 2016 sigan tomando los principales bancos centrales, encabezados, desde luego, por la Reserva Federal. Está ampliamente descontado que  la reserva federal pretende subir entre 25 y 75 puntos básicos los tipos a lo largo de 2016, independientemente de que nos encontremos en un momento tan complicado como el actual. Por esa misma razón, la pregunta la clave que se hacen todos los inversores es ¿Cuándo se materializará está subida?

La respuesta a esta misma cuestión es muy variable. La semana pasada, cualquier analista de mercado, observando la situación, no apostaría a que se fuese a producir mínimo hasta Junio. En cambio, una vez publicados los datos de empleo el pasado viernes, la duda de que la FED tome en Marzo la decisión de subir tipos ha ganado enteros dentro de las apuestas de muchos expertos.  Tendremos que estar pendientes de las previsiones de crecimiento y la evolución de los datos económicos en las próximas semanas para poder realizar una estimación con mayor exactitud….

Con este panorama muchos lectores se preguntarán si hay alguna oportunidad de inversión que sea razonable para abordar las próximas semanas… Y sí, puede haberla…

En iBroker.es “presumimos de clientes” y llevamos unas semanas observando como un producto de los que comercializamos parece haber despertado su interés. Se trata de un contrato de futuros, en concreto el US Dollar Index (DX).  Se trata de un derivado cuyo subyacente es un índice que indica la fortaleza del dólar estadounidense en relación a una media ponderada de una cesta de divisas con la siguiente composición: EUR, JPY, GBP, CAD, SEK y CHF.

Parece que existe la opinión generalizada, (opinión que compartimos), de que desde un punto de vista fundamental, Estados Unidos ofrecerá una mejor actuación durante este año que Europa y Asia. Como ya hemos visto en las turbulentas últimas sesiones de 2015 y primeras de 2016 los mercados americanos y especialmente su divisa, ha actuado como refugio ante el desplome de los índices mundiales.

Por otra parte, mientras el crudo siga en caída libre y la correlación negativa que históricamente ha tenido con el dólar se mantenga, podemos augurar un buen comportamiento de la divisa norteamericana durante los próximos meses. Centrándonos ya en el Futuro del US Dollar Index, si observamos un gráfico de su cotización, parece claro que la tendencia a largo plazo es claramente alcista con una fuerte resistencia en niveles de 100$, zona que debería atacar en breve.

Si el semanal cierra por encima de este nivel, es muy probable que el precio busque el siguiente nivel de referencia, en los 105$. Visualizando un time frame diario, observamos, un nivel de precios por encima de las medias móviles de diferente horizonte temporal y una pauta triangular comprimiendo el precio. Mantenemos la idea de que en el corto plazo, si la pauta triangular es quebrada al alza, tendremos vía libre para atacar los 105$. De lo contrario, una ruptura bajista, podría llevarnos a soportes en el entorno de 97,3 en la que aprovecharíamos para tomar nuevas posiciones buscando posibles rebotes.