“La gestión de deuda soberana y el riesgo de liquidez siguen siendo el principal desafío, que no puede evaluarse fácilmente”. Así lo explica Vincent Ferraton, director de investigación de renta fija empresarial de Pictet Asset Management, quien reconoce que pese a que los mercados de emisión primarios se han casi cerrado las últimas seis semanas, “las emisiones se acumularán entre el verano y otoño, con alta concentración entre emisores financieros”.
El riesgo soberano ha afectado de manera desproporcionada los diferenciales de crédito y podría afectar seriamente la calidad de los activos financieros mientras haya desapalancamiento forzoso del sector bancario debido a las presiones regulatorias. Y en este contexto, “los sectores defensivos se han visto afectados según su exposición geográfica, pero los sectores de consumo se han mantenido sorprendentemente estables”, apunta Vincent Ferraton, director de investigación de renta fija empresarial de Pictet Asset Management.

Desde Pictet reconocen que “mientras los mercados de emisión primarios se han casi cerrado durante las últimas seis semanas, las emisiones se acumularán entre el verano y otoño, con una alta concentración entre emisores financieros”. Los flujos -continúa- “muestran un desequilibrio positivo favorable entre oferta y demanda mientras el mercado primario es el desencadenante de un nuevo endurecimiento y la falta de profundidad el principal riesgo”. Pero, en cualquier caso, existen tensiones de liquidez pero no crisis. Mientras sigue la desintermediación, positivo para los beneficios de las financieras pero dolorosas para la eficiencia del mercado. Si esta situación continúa los flujos prevalecerás sobre los fundamentales.

Y ante este escenario… ¿cuáles son las oportunidades?

Ferraton reconoce que hay que centrarse en liquidez, largo en efectivo complementado con seguros de deuda. Es por ello que conviene centrarse en sectores como el de telecomunicaciones y servicios públicos de manera selectiva con sobrepeso en emisiones dentro de los llamados PIIGS, que representan el 16% del universo de inversión, con concentración también en finanzas. Pero además, explica este experto, hay otros sectores atractivos entre los PIIGS no financieros como son en recursos básicos, emisiones Tier 2 de bancos, bonos reembolsables y principales bancos estadounidenses, automóviles e híbridos.

Pero no acaban aquí las recomendaciones. Y es que si hay que fijarse en el sector bancario, es mejor hacerlo en los bancos de Estados Unidos que de Inglaterra mientras que las compañías de seguros pueden seguir teniendo potencial al beneficiarse de una buena evolución trimestral.

No obstante, “seguimos cautelosos con consumo y telecomunicaciones del norte de Europa, emisores de Inglaterra e Irlanda y emisiones Tier1 de bancos, emisiones de servicios públicos con alta sensibilidad a variaciones de tipos de interés, transporte y energía”, apunta.