Un accionista que haya vivido junto al Sabadell la crisis económica desde el año 2008 soporta a sus espaldas hasta 18 ampliaciones de capital. 

Minutos después de conocerse la posible –y futura- compra del británico TSB por parte del Banco Sabadell había quien decía sentirse desconcertado. “No acabo de entender la jugada”, aseguraba Kai Torrella, de Interbrokers, y ya apuntaba desde un primer momento a una ampliación de capital.

Como una “operación un tanto extraña” calificaba Albert Enguix, analista de GVC Gaesco, esta adquisición, “teniendo en cuenta lo que es el Sabadell, una entidad que se ha centrado mucho en mercado doméstico”, como ratificó con compras como Novacaixagalicia y la CAM.

¿Qué pretende entonces? Diversificar. Es la idea en la que coinciden los analistas, a pesar de ser una operación que por tamaño y expectativas podría suponer un problema a futuro para el Banco Sabadell.


LA COMPRA DE TSB

La oferta que estaría interesado en lanzar Banco Sabadell –para lo cual tiene de plazo, según normativa británica, hasta el próximo 9 de abril- valora a la filial de Lloyds en 2.400 millones de euros (340 peniques por acción), lo que supone una prima del 29% frente al precio de cierre de la entidad el miércoles.

El importe de la operación representa el 25% de la entidad catalana, que capitaliza 9.470 millones de euros al cierre de la sesión de ayer.

BALANCE BANCO SABADELL

En base a un análisis elaborado por el Departamento de Análisis de Renta 4, el valor de los activos de TSB supone un 24% de sus homónimos del Banco Sabadell, esto es, 38.399 millones de euros, frente a 163.346 millones.

Los depósitos de clientes de TSB suponen incrementar los que ya tiene la entidad en un 35% adicional, esto es, añadir 34.801 millones de euros como aportación británica. Aunque lo llamativo de las cifras es que, a pesar de que TSB es una cuarta parte del Sabadell en su conjunto, podría decirse que ha hecho mejor los deberes. El margen de intereses, aún contando con una cuarta parte de los activos de la entidad española, alcanza a la mitad del obtenido en 2014 por Sabadell.

TSB registró un margen entre depósitos y créditos de 1.112 millones de euros, mientras que la firma de Oliú obtuvo 2.260 millones de euros.


¿19 ampliaciones de capital?
Banco Sabadell ha cuadriplicado el número de acciones en el mercado desde mayo de 2007, momento en el que realizó un Split 4 x 1 hasta los 1.224 millones de acciones. Tras 18 ampliaciones de capital, todas, a excepción de una, motivadas por el pago en acciones que implementaron los bancos a partir de 2011, el Sabadell cuenta hoy con más de 4.024 millones de títulos cotizando en el mercado.


BANCO SABADELL ACCIONES



SABADELL CAPITAL


Para afrontar la compra de TSB deberá afrontar un pago de 2.400 millones de euros y todo apunta a que habrá una nueva inyección de títulos en el mercado. “No tiene músculo suficiente”, arguyen desde GVC Gaesco, aunque no olvidemos que podría recurrir también a la financiación externa.

Si se cumple lo pronosticado, lo previsible es que la ampliación de capital “tarde en digerirse” por el mercado lo que hace pensar en que su cotización se verá lastrada a corto plazo. José Lizán, gestor de carteras de Auriga Bonos, reconoce que, a pesar de todo, que Sabadell está en la búsqueda de “no depender de un solo mercado” a sabiendas de lo que se sufre tras una crisis económica. Sin embargo, el experto afirma que Josep Oliú “lo ha hecho muy bien. Es la entidad que más oficinas ha abierto y quiere salir siendo la cuarta entidad de España y ser grande”.

El hecho de que el accionista será el mayor perjudicado es algo compartido también Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG, que aseguraba que la caída del Sabadell en bolsa tras su vuelta a la cotización se debía al disgusto que supone que “este anuncio sea una apuesta a largo plazo” y no tanto con beneficio a corto. En su opinión, puede que Sabadell llegue tarde al mercado británico, donde Santander lleva presente “ya seis años”.

No obstante, y a pesar de la dilución del accionista a corto, sí está bien valorada la operación con vista a los próximos años. "Es un cambio de cromos, de acciones, con otra entidad, no para tener músculo en el balance como sí hizo el Santander. Al final repercutirá en un mayor beneficio entre accionistas", reconoce Lizán. En el plano técnico, eso sí, olvídendse de la búsqueda de resistencias..."los 2,7 euros por acción van a tener que guardarse en la nevera". 

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